Bulldog continental

Nombre original: Continental Bulldog

El bulldog continental es un bulldog suizo creado a partir de 2001 para respirar mejor y ser más ágil que el bulldog inglés. Es tranquilo, cariñoso y muy bueno con los niños, se adapta a un piso y su pelo apenas da trabajo, aunque sigue siendo algo braquicéfalo y lleva mal el calor.

Mediano Grupo 2 FCI: Pinscher, schnauzer, molosoides y boyeros suizos Suiza Braquicéfala
Ilustración 3D de un bulldog continental

Ficha rápida

Peso
22-30 kg
Altura
40-46 cm
Esperanza de vida
11-13 años
Ejercicio diario
45-60 min
Origen
Suiza
Pelo
Corto
Grupo
Grupo 2 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Excelente con niños
  • Se adapta bien a vivir en un piso
  • Pelo corto, muy fácil de cuidar
  • Ladra poco
  • Apto para personas sin mucha experiencia

Piénsatelo si…

  • Lleva mal el calor: sigue siendo algo braquicéfalo
  • Tampoco le gusta el frío
  • Puede ser testarudo
  • Raza muy nueva y poco común en España

Carácter y temperamento

Bulldog continental: su carácter (ilustración)

El bulldog continental, al que sus aficionados suelen llamar «conti», es un bulldog pensado para la vida de familia. Se creó en Suiza para conservar el carácter y el aspecto del bulldog, pero con un cuerpo más funcional. Y en lo que se refiere al temperamento, lo ha conseguido: es tranquilo, cariñoso, equilibrado y muy apegado a los suyos.

Con los niños es uno de sus puntos fuertes. Suele ser paciente, juguetón y robusto, y aguanta bien el ajetreo de una casa con críos. Aun así, es un perro de más de veinte kilos: con niños pequeños, supervisa siempre el juego y enséñales a respetar su descanso.

Con las personas en general es amable y sociable. El estándar lo describe como atento, seguro de sí mismo y amistoso, sin ser agresivo ni miedoso. Con los extraños suele ser algo reservado al principio, pero no desconfiado. Vigila lo justo y avisa cuando hace falta, aunque no es de los que ladran por cualquier cosa.

Con otros perros suele llevarse bien si se ha socializado desde cachorro, aunque algunos ejemplares pueden ser algo bruscos jugando o poco tolerantes con perros de su mismo sexo. Una buena socialización marca la diferencia.

Tiene su punto testarudo, como buen bulldog. Si no le apetece algo, puede plantarse y mirarte con toda la calma del mundo. No es desobediencia por maldad: es que necesita ver qué gana.

Lleva la soledad de forma razonable. Puede quedarse unas horas solo si está acostumbrado y ha paseado antes, aunque, como perro muy familiar, prefiere estar con su gente.

¿Para quién es? Para familias, también con niños, y para personas sin mucha experiencia que busquen un perro tranquilo y cariñoso, con algo más de fondo físico que el bulldog inglés. Siempre que puedan protegerlo del calor en verano.

Educación y adiestramiento

Bulldog continental: aprendiendo (ilustración)

El bulldog continental no es el perro más rápido aprendiendo, pero tampoco el más difícil. Responde bien al refuerzo positivo y le encanta la comida, que es una gran ventaja.

Consejos concretos:

  • Premios apetecibles y sesiones cortas. Cinco minutos, varias veces al día. Si se aburre, se plantará.
  • Paciencia con su testarudez. Nada de tirar de la correa ni de gritar. Espera, motívalo y premia en cuanto haga lo que le pides.
  • Mordisquitos de cachorro. Como muchos molosos jóvenes, puede mordisquear bastante cuando juega. Redirige hacia juguetes desde el principio (Cómo enseñar a un cachorro a no morder las manos).
  • Paseo con correa sin tirones. Es un perro fuerte. Enséñale pronto a caminar a tu lado y usa un arnés bien ajustado, que no le presione el cuello ni la respiración.
  • Socialización con otros perros, sobre todo durante los primeros meses, con perros equilibrados y encuentros tranquilos.

Es un perro sensible al tono. Si se siente presionado, se cierra. Si se lo pasa bien, colabora encantado. Y acostúmbralo desde pequeño a que le toques la cara, las orejas y las patas: te facilitará la limpieza de los pliegues y las visitas al veterinario.

Las clases de educación en grupo con refuerzo positivo le vienen muy bien: aprende a concentrarse con distracciones y a relacionarse con otros perros.

Ejercicio y actividad

Bulldog continental: haciendo ejercicio (ilustración)

El bulldog continental necesita entre 45 y 60 minutos de actividad al día. Es más ágil y resistente que el bulldog inglés, pero sigue siendo un moloso, no un perro de deporte.

Actividades que le van bien:

  • Dos o tres paseos diarios a buen ritmo, con tiempo para olfatear.
  • Juego libre con pelotas o juguetes de tirar, siempre con normas.
  • Juegos de olfato y búsqueda, que cansan sin forzar.
  • Obediencia básica y trucos, que le estimulan la cabeza.

Su creadora buscaba un bulldog capaz de moverse y correr sin ahogarse, y en general lo consiguió. Aun así, no le pidas carreras largas ni sesiones intensas, y menos con calor.

En verano, pasea solo a primera hora de la mañana y al anochecer. Si notas que jadea mucho, que la lengua se le pone muy ancha y oscura o que se queda atrás, para, busca sombra y ofrécele agua fresca.

Con cachorros, juego libre y paseos cortos y variados, sin escaleras ni saltos repetidos.

Cuidados del pelo

Bulldog continental: cuidado de su pelo (ilustración)

Aquí el bulldog continental lo pone muy fácil. Tiene un pelo corto, liso y denso, sin peluquería ni cortes. Los colores habituales son el leonado y el atigrado, con o sin máscara negra y marcas blancas.

Suelta pelo de forma moderada, con algo más en las mudas de primavera y otoño.

Rutina recomendada:

  • Cepillado semanal con un guante de goma o un cepillo de cerdas cortas. En la muda, dos veces por semana.
  • Pliegues de la cara: son menos marcados que en el bulldog inglés, pero conviene revisarlos y secarlos si se humedecen.
  • Baños ocasionales, con champú suave para no resecar la piel.
  • Orejas: revísalas cada semana.
  • Uñas y dientes: córtale las uñas si no se desgastan solas y cepíllale los dientes con regularidad.

Es uno de los perros más sencillos de mantener en cuanto a pelo. Donde de verdad tienes que estar pendiente es en la salud, el peso y el calor.

Salud

Bulldog continental: tranquilo y sano (ilustración)

El bulldog continental nació con un objetivo claro: ser un bulldog más sano. Su creadora buscaba perros que respiraran sin ruido, se movieran con soltura y pudieran parir de forma natural, sin cesárea. Por eso tiene el hocico más largo, menos pliegues y un cuerpo más atlético que el bulldog inglés.

Aun así, conviene vigilar algunos puntos:

  • Problemas respiratorios. Es una raza con braquicefalia moderada. Respira mucho mejor que otros bulldogs, pero sigue teniendo el hocico corto, y el calor y el ejercicio intenso le afectan más que a un perro de hocico largo.
  • Displasia de cadera. Problema del desarrollo de la articulación. Conviene que los padres tengan radiografía oficial.
  • Problemas de piel. Los pliegues, aunque menos marcados, pueden irritarse si no se mantienen limpios y secos.
  • Sobrepeso. No es hereditario, pero en un perro de hocico corto empeora mucho la respiración.

Al ser una raza tan joven, todavía hay pocos datos de salud a largo plazo.

Pruebas que conviene pedir al criador: radiografías de cadera de los padres y, si es posible, una valoración de la respiración. Pregunta también si las hembras han parido de forma natural.

Tolera mal el calor y tampoco le gusta el frío. En verano, nada de ejercicio en las horas centrales, sombra, agua fresca y un sitio fresco en casa. Ante un golpe de calor, refréscalo con agua fresca, no helada, y ve al veterinario de inmediato (Cómo reaccionar ante un golpe de calor en perros para salvarles la vida). En invierno, un abrigo puede venirle bien.

Alimentación

Bulldog continental: a la hora de comer (ilustración)

El bulldog continental es glotón y tiende a engordar si no se controla la ración. Y en un perro de hocico corto, cada kilo de más se nota en la respiración y en las articulaciones.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso de cachorro adecuado a su tamaño, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
  • Adultos: dos tomas al día, con la cantidad ajustada a su actividad real.
  • Comedero adaptado: algunos perros de hocico corto comen mejor en comederos poco profundos o ligeramente inclinados.
  • Premios: descuéntalos de su ración diaria.
  • Nada de sobras de la mesa: algunos alimentos, como el chocolate, las uvas o la cebolla, son tóxicos.

Si tiene la piel sensible, tu veterinario puede recomendarte una dieta específica.

Deberías notar sus costillas al pasar la mano, sin que se marquen a la vista, y verle algo de cintura desde arriba.

Historia y origen

Bulldog continental: un guiño a su origen (ilustración)

El bulldog continental es una de las razas más jóvenes reconocidas por la FCI. Su historia empieza en Suiza con Imelda Angehrn, una criadora con décadas de experiencia en bulldogs ingleses (Bulldog inglés) que se propuso crear un bulldog más sano.

Su objetivo era un perro que respirara libremente, que se moviera sin dificultad y que pudiera parir sin cesárea. Para conseguirlo, cruzó bulldogs ingleses con Olde English Bulldogges, un bulldog de tipo más atlético desarrollado en Estados Unidos. Los primeros cachorros de esos cruces nacieron en 2001.

El proyecto salió adelante muy rápido. En 2004, la Sociedad Cinológica Suiza aceptó al bulldog continental como raza y, poco después, se fundó el club suizo de la raza. Durante los años siguientes se extendió por Alemania, Austria y otros países europeos.

En 2022, la FCI lo reconoció de forma provisional, dentro de los molosos de tipo mastín, con Suiza como país de origen.

Hoy es un ejemplo de cómo la cría puede corregir problemas creados por la propia cría. En España todavía es poco común. Si te atrae este tipo de perro, en las protectoras hay muchos molosos y cruces de bulldog, cariñosos y tranquilos, esperando una familia.

Galería: fotos reales del bulldog continental

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un bulldog continental?

Un bulldog continental vive entre 11 y 13 años. Es una raza muy joven, creada precisamente para tener menos problemas respiratorios que el bulldog inglés, pero todavía hay pocos datos de salud a largo plazo. Para que envejezca bien, mantenlo delgado, protégelo del calor, cuida su piel y haz revisiones veterinarias anuales.

¿Qué diferencia hay entre el bulldog continental y el bulldog inglés?

El continental es más alto, más atlético y tiene el hocico algo más largo y la cabeza menos exagerada. Se creó en Suiza a partir del bulldog inglés y del Olde English Bulldogge precisamente para que respirara mejor, aguantara más ejercicio y tuviera menos pliegues. Aun así, sigue siendo un perro de hocico corto y hay que protegerlo del calor.

¿El bulldog continental puede vivir en un piso?

Sí, se adapta bien. Es tranquilo en casa, ladra poco y no necesita una cantidad enorme de ejercicio. Eso sí, necesita dos o tres paseos al día y algo de juego, y en verano un piso muy caluroso puede ser un problema. Asegúrate de que tenga un rincón fresco y agua siempre a mano.

¿El bulldog continental está reconocido por la FCI?

Sí, pero de forma provisional. La FCI lo reconoció provisionalmente en 2022 dentro del grupo de los molosos, con Suiza como país de origen. La Sociedad Cinológica Suiza ya lo había aceptado como raza en 2004. Es una raza muy reciente y en España todavía se ven pocos ejemplares.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del bulldog continental esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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