Lebrel irlandés

Nombre original: Irish Wolfhound

El lebrel irlandés es el más alto de todos los lebreles: un gigante de pelo duro, tranquilo, amable y muy cariñoso con su familia. Es bueno con niños y con otros perros, y casi no ladra, pero vive pocos años, tiene una salud delicada y necesita mucho espacio.

Gigante Grupo 10 FCI: Lebreles Irlanda
Ilustración 3D de un lebrel irlandés

Ficha rápida

Peso
40,5-55 kg
Altura
71-86 cm
Esperanza de vida
6-10 años
Ejercicio diario
60-90 min
Origen
Irlanda
Pelo
Largo
Grupo
Grupo 10 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Muy amable con personas, niños y otros perros
  • Tranquilo y casi silencioso en casa
  • Apto para primerizos con espacio y tiempo
  • Pelo duro de mantenimiento sencillo

Piénsatelo si…

  • Esperanza de vida corta
  • Salud delicada: corazón, huesos y torsión gástrica
  • No sirve como guardián
  • Necesita mucho espacio: no es para un piso
  • Lleva mal la soledad y el calor

Carácter y temperamento

Lebrel irlandés: su carácter (ilustración)

El lebrel irlandés, o irish wolfhound, impresiona por su tamaño, pero su carácter es todo lo contrario de lo que podría sugerir. El estándar lo describe como un perro gentil, amable y leal, de naturaleza amistosa con las personas y con otros perros, y lo resume con una frase clásica: un cordero en casa y un león en la caza.

En casa es tranquilo y bastante perezoso. Pasa muchas horas tumbado, ocupando medio salón, y no suele estar inquieto. Con su familia es muy cariñoso, aunque a su manera: es más bien reservado y sereno, no un perro efusivo.

Con los niños es amable y paciente. Con otros perros se lleva bien, y suele aceptar sin problema la compañía de otro perro en casa. El único riesgo con niños pequeños es su tamaño, sobre todo cuando es joven y todavía no controla sus patas.

Como guardián no sirve. Su tamaño puede disuadir a alguien, pero lo más probable es que reciba al visitante con calma. Además, casi no ladra.

Lleva mal la soledad. Se vincula mucho a su familia, y si pasa muchas horas solo puede aburrirse, ponerse triste o destrozar cosas.

Ojo con los animales pequeños. Es un lebrel, criado para cazar a la vista, y aunque suele ser tranquilo, un gato corriendo o un conejo pueden despertar su instinto de persecución. Puede convivir con un gato si se ha criado con él.

¿Para quién es? Para familias tranquilas, con una casa con jardín grande y bien vallado, tiempo para estar con él y conscientes de que su vida será más corta que la de otros perros. No hace falta mucha experiencia previa, pero sí espacio, tiempo y presupuesto para un perro gigante.

Educación y adiestramiento

Lebrel irlandés: aprendiendo (ilustración)

El lebrel irlandés aprende sin grandes dificultades, aunque es sensible e independiente, como buen lebrel. No obedece por obedecer, pero con refuerzo positivo y paciencia colabora de buena gana.

Consejos concretos:

  • Educación temprana. Un cachorro de 30 kilos que salta encima de la gente hace gracia; un adulto de 50, no. Enséñale desde el principio a saludar con las cuatro patas en el suelo.
  • Paseo sin tirones. Con su tamaño, caminar con la correa floja es imprescindible (¿Qué hacer para que mi perro no tire de la correa?). Usa un arnés cómodo.
  • Refuerzo positivo y suave. Es sensible: las broncas y los tirones lo bloquean.
  • La llamada. Entrénala muy bien, pero recuerda que, si sale corriendo detrás de algo, puede no oírte. Suéltalo solo en recintos vallados.
  • Socialización. Personas, perros, ruidos y lugares variados, en experiencias positivas.
  • Ausencias cortas al principio, para que aprenda a estar solo poco a poco.

Sesiones cortas y tranquilas. Se cansa pronto de la repetición.

Ejercicio y actividad

Lebrel irlandés: haciendo ejercicio (ilustración)

El lebrel irlandés tiene una energía moderada. Necesita entre 60 y 90 minutos de actividad al día, repartidos en paseos tranquilos y algún rato de carrera libre.

Lo que mejor le sienta:

  • Paseos largos y tranquilos, a su ritmo.
  • Galopar en un recinto vallado grande y seguro. Le encanta, pero no aguanta carreras largas.
  • Juego tranquilo en el jardín.

Con los cachorros, mucho cuidado. Crecen muy deprisa y sus huesos y articulaciones son muy delicados durante el primer año y medio. Nada de saltos, escaleras a diario ni ejercicio forzado: paseos cortos y juego libre.

En los adultos, evita el ejercicio intenso justo antes y después de comer, por el riesgo de torsión gástrica.

Lleva mal el calor. En verano, pasea solo a primera hora y al anochecer, por la sombra, y con agua siempre a mano. El frío lo tolera bastante bien.

Cuidados del pelo

Lebrel irlandés: cuidado de su pelo (ilustración)

El lebrel irlandés tiene un pelo duro y áspero en el cuerpo, las patas y la cabeza, especialmente hirsuto en las cejas y la barba. Puede ser gris, atigrado, rojo, negro, blanco, leonado o trigo.

No necesita peluquería, y suelta pelo de forma moderada.

Rutina recomendada:

  • Cepillado semanal con un cepillo de púas y un peine, para retirar el pelo muerto y evitar nudos.
  • Arreglo ligero del pelo muerto con los dedos de vez en cuando, para mantener el aspecto natural.
  • Barba: límpiala si se ensucia al comer o beber.
  • Baños ocasionales, solo cuando haga falta.

Revisa uñas, orejas y dientes con regularidad. Con un perro de este tamaño, acostúmbralo desde cachorro a que le manipules las patas: cortarle las uñas a un adulto que no se deja es complicado.

Salud

Lebrel irlandés: tranquilo y sano (ilustración)

El lebrel irlandés tiene una salud delicada y una esperanza de vida corta. Conviene conocer bien estos problemas antes de elegirlo:

  • Cardiomiopatía dilatada. Una enfermedad del músculo del corazón, frecuente en la raza, que puede causar arritmias e insuficiencia cardiaca. Las revisiones cardiacas periódicas ayudan a detectarla antes de que dé síntomas.
  • Osteosarcoma. Un cáncer de hueso agresivo, mucho más frecuente en esta raza que en la población canina general. Consulta pronto cualquier cojera persistente.
  • Torsión gástrica. Una urgencia veterinaria. Si intenta vomitar sin conseguirlo, tiene el abdomen hinchado o está muy inquieto, ve al veterinario de inmediato.
  • Derivación portosistémica (shunt hepático). Un defecto de la circulación del hígado que puede aparecer en cachorros. Se detecta con un análisis de sangre sencillo.
  • Problemas articulares del crecimiento, como la osteocondrosis, y displasia de cadera y de codo.

Pruebas que conviene pedir al criador: revisión cardiaca de ambos padres hecha por un cardiólogo, radiografías de cadera y codo, revisión ocular y el análisis de ácidos biliares del cachorro antes de la entrega, para descartar el shunt hepático. Pregunta también por la longevidad de su línea.

En cuanto al clima, tolera bien el frío y mal el calor. Con temperaturas altas, evita el ejercicio y vigila los signos de golpe de calor.

Alimentación

Lebrel irlandés: a la hora de comer (ilustración)

Un perro gigante necesita una alimentación muy cuidada, sobre todo mientras crece.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso específico para cachorros de razas gigantes, que controla el calcio y la energía para que crezca a un ritmo adecuado. No lo sobrealimentes ni añadas suplementos de calcio por tu cuenta.
  • Adultos: dos o tres tomas al día, nunca una sola comida grande, y con una hora de calma antes y después del ejercicio, para reducir el riesgo de torsión.
  • Agua fresca siempre, pero evita que beba grandes cantidades de golpe justo después de comer.
  • Premios: descuéntalos de su ración diaria.

Un lebrel debe estar delgado: deberías notar sus costillas al pasar la mano y ver una ligera cintura. El sobrepeso castiga sus articulaciones y su corazón.

Historia y origen

Lebrel irlandés: un guiño a su origen (ilustración)

El lebrel irlandés es una raza muy antigua. Según su estándar, ya estaba bien asentado en Irlanda en el siglo I, y la primera referencia escrita es del año 391, cuando el cónsul romano Quinto Aurelio Símaco recibió siete grandes perros de las islas como regalo. Su nombre irlandés, cú faoil, significa perro lobo.

Hasta finales del siglo XVII se usó para cazar lobos, jabalíes y ciervos. Era tan apreciado como regalo para las cortes europeas que en 1652 Oliver Cromwell prohibió exportarlo, para que no faltaran perros con los que controlar a los lobos. Cuando los lobos desaparecieron de Irlanda, a finales del siglo XVIII, la raza perdió su función y llegó a ser muy escasa.

En la segunda mitad del siglo XIX, el capitán George Augustus Graham se propuso recuperarla a partir de los pocos perros de tipo irlandés que quedaban, cruzados con lebreles escoceses y gran danés (Gran danés). En 1879 se le dedicaron las primeras clases en una exposición en Dublín, y en 1885 se fundó el club de la raza y se redactó su primer estándar.

Hoy es uno de los símbolos de Irlanda y, desde 1902, mascota de la Guardia Irlandesa del ejército británico. En España es poco frecuente. Si te atraen los lebreles, en las protectoras españolas hay muchísimos galgos (Galgo español), de carácter tranquilo y cariñoso, esperando una familia.

Galería: fotos reales del lebrel irlandés

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

Razas parecidas

Aparece en

Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un lebrel irlandés?

Un lebrel irlandés suele vivir entre 6 y 10 años, poco incluso para un perro gigante. Las principales causas son la cardiomiopatía dilatada, el osteosarcoma y la torsión gástrica. Revisiones cardiacas periódicas, peso controlado, un crecimiento sin excesos y consultar pronto cualquier cojera o cansancio ayudan a que viva el máximo posible y con buena calidad de vida.

¿El lebrel irlandés es el perro más alto del mundo?

Es el más alto de los lebreles y una de las razas más altas que existen, junto con el gran danés. El estándar fija una altura mínima deseable de 79 centímetros en los machos y 71 en las hembras, y muchos ejemplares la superan. Por peso, otras razas gigantes, como los mastines, son más pesadas.

¿El lebrel irlandés es bueno con niños?

Sí, suele ser muy amable y paciente con los niños. El estándar lo describe como un perro gentil, leal y amistoso con las personas y con otros perros. Eso sí, su tamaño basta para tirar a un niño pequeño sin querer, sobre todo cuando es joven y torpe. Supervisa siempre los juegos y enseña a los niños a respetarlo.

¿El lebrel irlandés puede vivir en un piso?

No es recomendable. Aunque en casa es tranquilo y casi no ladra, es un gigante que necesita espacio para moverse, tumbarse cómodamente y galopar a diario. Las escaleras tampoco le sientan bien a sus articulaciones. Encaja mucho mejor en una casa con jardín grande y bien vallado, y con una familia que pase tiempo con él.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del lebrel irlandés esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

Buscar protectoras Cómo adoptar

¿Buscas veterinario?

Clínicas, horarios y urgencias 24 horas en 413 municipios de España, con su teléfono y si están abiertas ahora.

Encontrar veterinario Urgencias 24 horas