Leonberger
El leonberger es un gigante tranquilo, amable y muy familiar, con una paciencia enorme con los niños. A cambio, necesita espacio, suelta muchísimo pelo, lleva fatal el calor y su vida es corta, como la de casi todos los perros gigantes.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 45-77 kg
- Altura
- 65-80 cm
- Esperanza de vida
- 8-10 años
- Ejercicio diario
- 60-90 min
- Origen
- Alemania
- Pelo
- Largo
- Grupo
- Grupo 2 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Excelente con niños: paciente y muy cariñoso
- Sociable con otros perros
- Fácil de educar para su tamaño
- Ladra poco
- Aguanta muy bien el frío
Piénsatelo si…
- No es apto para vivir en un piso
- Suelta muchísimo pelo y necesita mucho cepillado
- Tolera muy mal el calor
- Lleva mal quedarse solo muchas horas
- Vida corta y salud delicada, como muchas razas gigantes
Carácter y temperamento

El leonberger es la prueba de que un perro enorme puede ser un trozo de pan. Amable, tranquilo y muy sociable, vive para estar con su familia y lleva su tamaño con una calma que sorprende a quien lo ve por primera vez.
Con los niños es excelente. Tiene mucha paciencia y suele buscar su compañía, aunque su tamaño exige supervisión: un saludo efusivo o un golpe de cola pueden tirar a un niño pequeño sin ninguna mala intención. Con otros perros se lleva bien, y la mayoría convive sin problemas con gatos si se les presenta con calma.
No es un perro ladrador. Ladra poco y, cuando lo hace, suele ser por algo. Su papel de guardián es moderado: avisa de lo que pasa y su presencia disuade bastante, pero no es un perro de protección ni conviene criarlo para serlo. Con desconocidos suele mostrarse educado y algo observador.
Lo que peor lleva es la soledad. Es un perro muy apegado a su gente y no está hecho para vivir solo en un jardín. Necesita estar dentro de casa, cerca de la familia, aunque sea tumbado en medio del pasillo (algo que hará, y ocupará el pasillo entero).
La madurez llega tarde. Hasta los dos o tres años es un cachorro grande, torpe y juguetón, con la fuerza de un adulto y el criterio de un adolescente. Por eso la educación temprana es tan importante.
¿Para quién es? Para familias con espacio, tiempo y algo de experiencia con perros, que no vivan en un clima muy caluroso y estén dispuestas a convivir con pelo por todas partes. A cambio, tendrán un compañero leal, tranquilo y muy cariñoso.
Educación y adiestramiento

El leonberger es un perro listo y dispuesto a colaborar, así que aprende bien con refuerzo positivo. No es tan rápido como un border collie, pero tampoco lo necesita: lo importante es que sea educado y manejable, porque un perro de más de 60 kilos sin modales es un problema serio.
Consejos concretos:
- Empieza pronto con el paseo con correa floja. Lo que en un cachorro de 15 kilos parece gracioso, en un adulto de 70 te arrastra por la calle. Detente cada vez que tire y premia cuando la correa vaya floja.
- Nada de saltar encima. Premia que salude con las cuatro patas en el suelo desde el primer día.
- Socializa mucho y bien. Personas, perros, ruidos, coches, veterinario. Un gigante seguro de sí mismo es un gigante tranquilo. (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?)
- Manipulación desde cachorro. Acostúmbralo a que le toquen patas, orejas y boca, y a subir a la mesa del veterinario o a la báscula. Con su tamaño, es mucho más fácil enseñarlo ahora que después.
- Sesiones cortas y amables. Es un perro sensible: los gritos o los tirones lo bloquean. Premios, juego y paciencia funcionan mucho mejor.
Trabaja también la soledad desde el principio, con ausencias muy cortas que vas alargando poco a poco (Ansiedad por separación en perros: causas y tratamiento).
Ejercicio y actividad

El leonberger no es un perro hiperactivo, pero tampoco un sofá con patas. Necesita entre 60 y 90 minutos de actividad al día, repartidos en varios paseos tranquilos, con ratos de juego y exploración.
Sus actividades favoritas:
- Paseos largos por el campo o la montaña, a ritmo moderado.
- Agua. A muchos les encanta nadar, y es un ejercicio excelente para sus articulaciones.
- Juegos de olfato, que cansan la mente sin forzar el cuerpo.
- Tiro de carro o deportes de tracción suaves, siempre de adulto y con material adecuado.
Con el cachorro, mucha prudencia. Un perro gigante crece muy rápido y sus articulaciones son frágiles durante los primeros 18-24 meses. Evita saltos, escaleras constantes, carreras largas y juegos bruscos con perros más grandes.
En verano, el ejercicio se adapta al calor, no al revés: paseos a primera hora y al anochecer, sombra, agua siempre y nada de esfuerzo en las horas centrales del día.
Cuidados del pelo

El leonberger lleva un abrigo espectacular: pelo largo, de cobertura algo áspera, con un subpelo denso y una melena muy marcada en el cuello y el pecho de los machos. Muy bonito, sí, pero exigente.
Suelta muchísimo pelo todo el año, y durante la muda intensa, una o dos veces al año, lo notarás en la ropa, en el sofá y hasta en la comida.
Rutina recomendada:
- Cepillado tres o cuatro veces por semana con un cepillo de púas y un rastrillo para el subpelo. En la muda, casi a diario.
- Zonas con nudos: detrás de las orejas, la melena, los “pantalones” y la cola.
- Baño de vez en cuando, con secado a fondo. Un leonberger mojado tarda mucho en secarse, y la humedad bajo el subpelo favorece problemas de piel.
- Orejas y patas: revísalas a menudo, sobre todo después de nadar o pasear por el campo.
No lo rapes. Su doble capa le protege del sol y le ayuda a regular la temperatura.
Salud

Como muchas razas gigantes, el leonberger tiene una salud más delicada que la media y una vida corta, de 8 a 10 años. Estos son los problemas que más conviene conocer:
- Displasia de cadera. Un problema del desarrollo de la articulación que puede causar dolor y artrosis. El control del peso y del ejercicio durante el crecimiento es clave.
- Torsión gástrica. Por su tamaño y su pecho profundo, tiene riesgo de dilatación y torsión de estómago, una urgencia veterinaria. Si ves que intenta vomitar sin conseguirlo, tiene el abdomen hinchado o está muy inquieto, ve al veterinario de inmediato.
- Polineuropatías hereditarias. Enfermedades del sistema nervioso que causan debilidad en las patas y cambios en la voz o la respiración. Hay tests genéticos para varias de ellas.
- Tumores. Como otras razas gigantes, tiene predisposición a algunos tipos de cáncer, como los de hueso. Consulta cualquier cojera persistente o bulto nuevo.
- Hipotiroidismo, que puede manifestarse con cansancio, aumento de peso o problemas de piel.
Pruebas que conviene pedir al criador: radiografías oficiales de cadera y codo de ambos padres, tests genéticos de las polineuropatías y de la leucoencefalomielopatía, y revisión ocular reciente.
En cuanto al clima, aguanta el frío sin problema. El calor, en cambio, es su gran enemigo: vigila los signos de golpe de calor y actúa rápido si aparecen (Cómo reaccionar ante un golpe de calor en perros para salvarles la vida).
Alimentación

Un leonberger adulto come bastante, pero lo importante no es la cantidad, sino que esté bien ajustada. El sobrepeso castiga mucho las articulaciones de un perro gigante.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso específico para cachorros de razas gigantes, con el calcio y la energía controlados para que crezca de forma lenta y equilibrada. Tres o cuatro tomas al día al principio. Sin suplementos de calcio por tu cuenta.
- Adultos: al menos dos tomas al día, nunca una sola comida grande. Deja una hora de calma antes y después del ejercicio para reducir el riesgo de torsión gástrica.
- Agua siempre disponible, pero evita que beba enormes cantidades de golpe justo después de correr.
Deberías notar sus costillas al tacto bajo el pelo, sin que sobre grasa. Pésalo con regularidad: con tanto pelo, el sobrepeso se esconde muy bien.
Historia y origen

El leonberger nació en el siglo XIX en Leonberg, una ciudad del suroeste de Alemania, cerca de Stuttgart. Su creador fue Heinrich Essig, concejal de la ciudad y criador de perros. Según la tradición, quería un perro que recordara al león del escudo de Leonberg.
En su programa de cría se citan el terranova de tipo landseer, el san bernardo y el perro de montaña de los Pirineos, aunque los detalles exactos no están bien documentados. El resultado fue un perro gigante, de pelo largo y color leonado, que pronto se hizo popular entre la nobleza europea.
Además de compañero de familias acomodadas, trabajó en granjas como guardián, perro de tiro y ayudante en el agua. Su carácter tranquilo lo hacía muy versátil.
Las dos guerras mundiales estuvieron a punto de acabar con la raza. Tras cada una de ellas quedaron muy pocos ejemplares, y fueron un puñado de criadores los que la recuperaron. Hoy está reconocida por la FCI y es una raza apreciada en todo el mundo, aunque no es especialmente frecuente en España.
Si te gustan los perros gigantes y tranquilos, echa un vistazo también al terranova (Terranova) y al boyero de Berna. Y pregunta en protectoras: de vez en cuando aparecen leonbergers y cruces de razas gigantes que buscan una segunda oportunidad.
Galería: fotos reales del leonberger
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Foto: Sara Landvogt at de.wikipedia · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Eli Duke · CC BY-SA 2.0 -
Foto: Emőke Dénes · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Emőke Dénes · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Wojciech Pędzich · CC BY-SA 4.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
El leonberger en el cine, la tele y los libros
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The Call of the Wild: Dog of the Yukon
Personaje: Buck
En esta adaptación de La llamada de lo salvaje con Rutger Hauer, tres leonberger dan vida a Buck, el perro robado y llevado al Yukón.
Ver en Amazon Ficha en IMDb
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un leonberger?
Un leonberger vive entre 8 y 10 años, una esperanza de vida corta que comparte con la mayoría de las razas gigantes. Para que llegue a mayor en buena forma, mantenlo delgado, cuida sus articulaciones durante el crecimiento, protégelo del calor y haz revisiones veterinarias periódicas, más frecuentes a partir de los seis o siete años.
¿El leonberger puede vivir en un piso?
No es buena idea. Un leonberger adulto puede superar los 70 kilos y necesita espacio para moverse, tumbarse y estirarse sin chocar con todo. Además, el calor de muchos pisos en verano le sienta mal. Encaja mucho mejor en una casa con jardín y sombra, siempre que viva dentro con la familia y no aislado fuera.
¿El leonberger es bueno con niños?
Sí, es uno de los perros gigantes más pacientes y cariñosos con los niños. Eso sí, su tamaño impone: de joven puede tirar a un niño pequeño solo con un movimiento de cola o un saludo efusivo. Supervisa siempre los juegos y enseña a los niños a no subirse encima ni molestarlo cuando descansa.
¿El leonberger suelta mucho pelo?
Sí, muchísimo. Tiene un manto largo con un subpelo denso que muda de forma intensa una o dos veces al año y pierde pelo el resto del tiempo. Necesita cepillado varias veces por semana y casi a diario durante la muda. Si buscas una casa sin pelos, este no es tu perro.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del leonberger esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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