Schipperke
El schipperke es un perrito belga negro, vivaz, curioso y siempre alerta. Es robusto, longevo y se adapta de maravilla a un piso, pero ladra muchísimo y tiene un carácter de vigilante que conviene encauzar desde cachorro.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 3-9 kg
- Altura
- 25-33 cm
- Esperanza de vida
- 13-15 años
- Ejercicio diario
- 45-60 min
- Origen
- Bélgica
- Pelo
- Duro
- Grupo
- Grupo 1 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Ideal para vivir en un piso
- Raza muy robusta y longeva
- Gran perro de alerta y vigilancia
- Pelo fácil de mantener
- Activo y juguetón, pero de tamaño manejable
Piénsatelo si…
- Ladra muchísimo
- Desconfiado con desconocidos
- Testarudo: necesita una educación constante
- Curioso y escapista: necesita la casa bien cerrada
Carácter y temperamento

El schipperke es un perro pequeño, negro y con cara de zorro que no se pierde nada de lo que pasa a su alrededor. Vivaz, curioso y siempre alerta, tiene una energía y una personalidad que llenan cualquier casa.
Con su familia es cariñoso, leal y muy juguetón. Le gusta estar en todo y seguirte por la casa para ver qué haces. No es especialmente faldero: prefiere investigar, vigilar y jugar a quedarse tumbado en tu regazo.
Su gran rasgo es la vigilancia. Durante generaciones se ocupó de avisar de cualquier intruso en barcazas, tiendas y talleres de Bélgica, y lo sigue haciendo con mucho entusiasmo. Ladra muchísimo: a la puerta, a los ruidos de la escalera, a los pájaros y a lo que le parezca sospechoso. Como perro de alerta es estupendo; como vecino silencioso, no tanto.
Con desconocidos se muestra desconfiado. No suele ser agresivo, pero necesita su tiempo para aceptar a alguien nuevo. Con los niños puede llevarse bien si son respetuosos, y con otros perros es correcto, aunque algunos son mandones. Su instinto de cazador de ratas puede despertarse con animales pequeños.
Tolera razonablemente la soledad si tiene sus necesidades cubiertas, aunque un schipperke aburrido busca su propio entretenimiento, y no siempre es el que tú elegirías.
Es curioso y explorador: si encuentra un hueco en la valla o una puerta abierta, saldrá a investigar. Conviene tener la casa y el jardín bien cerrados.
¿Para quién es? Para personas o familias activas, que vivan en piso o en casa, con algo de experiencia en perros y paciencia para trabajar los ladridos. A cambio, tendrán un compañero longevo, divertido y muy fiel.
Educación y adiestramiento

El schipperke es listo y aprende rápido cuando le interesa. El problema es que no siempre le interesa: es testarudo y con criterio propio. La clave está en hacer la educación divertida y en ser muy constante.
Consejos concretos:
- Refuerzo positivo, sesiones cortas. Premios pequeños, juego y mucha variedad. Si se aburre, se marcha a investigar otra cosa.
- Trabaja los ladridos desde cachorro. Premia el silencio, enséñale una señal para dejar de ladrar y evita gritarle, porque lo interpreta como que te unes a la fiesta (Qué hacer para que tu perro ladre menos).
- Socialización temprana y variada. Personas de todo tipo, otros perros, ruidos y entornos nuevos. Así su desconfianza natural no se convierte en miedo o reactividad (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
- Llamada y puertas. Enséñale a esperar antes de cruzar una puerta y trabaja mucho la llamada. Su curiosidad le lleva a escaparse.
- Ejercicios de calma. Premia los momentos en que se tumba tranquilo. Un perro tan alerta necesita aprender a desconectar.
Le encantan los trucos y los juegos de pensar. Usa su inteligencia a tu favor: un schipperke con trabajo mental es mucho más fácil de manejar. Y acostúmbralo desde pequeño a que le toquen las patas, las orejas y la boca: te facilitará mucho el corte de uñas, la limpieza dental y las visitas al veterinario.
Ejercicio y actividad

El schipperke es un perro activo para su tamaño. Necesita entre 45 y 60 minutos de actividad diaria, repartidos en varios paseos con tiempo para explorar y ratos de juego.
Actividades que le encantan:
- Paseos variados, por sitios nuevos, con tiempo para olfatear.
- Juegos de búsqueda de premios o juguetes en casa.
- Agility y obediencia, que combinan ejercicio y trabajo mental.
- Juegos de pelota o de tira y afloja, con normas claras.
Es un perro ágil y rápido, que disfruta corriendo en espacios seguros, pero es un perro pequeño: no es compañero para carreras largas de asfalto.
En casa, los juguetes interactivos y los rellenables con comida le ayudan a gastar energía mental, sobre todo los días en que el paseo es más corto.
Tolera de forma moderada el calor y el frío. En verano, pasea a primera hora y al anochecer y lleva siempre agua. En invierno, su pelo denso le protege bien, aunque con frío intenso y lluvia conviene secarlo al volver a casa.
Cuidados del pelo

El schipperke tiene un pelo de doble capa, negro, áspero al tacto y bastante denso. Forma una especie de melena o collar alrededor del cuello y unos “pantalones” en la parte trasera de los muslos, que le dan su silueta característica.
Su mantenimiento es sencillo, pero con matices:
- Cepillado semanal con un cepillo de púas o una carda.
- Muda intensa una o dos veces al año. Durante esas semanas suelta muchísimo pelo de golpe, y conviene cepillarlo a diario con un rastrillo para el subpelo.
- Baños ocasionales, solo cuando haga falta.
- Uñas, orejas y dientes: córtale las uñas con regularidad, revisa sus orejas y cuida su boca, porque en las razas pequeñas el sarro aparece pronto.
No necesita peluquería ni cortes. Rapar su pelo le quita la protección natural.
Salud

El schipperke es una raza muy robusta y longeva, con menos problemas de salud que muchas razas pequeñas. Aun así, hay algunos puntos que conviene conocer:
- Problemas oculares, como las cataratas, que pueden afectar a la visión con la edad. Haz revisiones oftalmológicas periódicas.
- Mucopolisacaridosis tipo IIIB. Una enfermedad neurológica hereditaria y grave que aparece en la edad adulta. Hay test genético, así que los padres deberían estar testados.
- Hipotiroidismo, que puede causar cansancio, aumento de peso o problemas de piel.
- Problemas de rodilla y cadera propios de las razas pequeñas, como la luxación de rótula o la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes.
Pruebas que conviene pedir al criador: test genético de mucopolisacaridosis tipo IIIB, revisión ocular reciente de los padres, valoración de rodillas y caderas y, si es posible, análisis de tiroides.
Tolera bien temperaturas moderadas. En días de calor fuerte, evita el ejercicio en las horas centrales y ofrécele sombra y agua. Su pelo negro absorbe mucho calor al sol, así que en verano busca siempre la sombra en los paseos.
Alimentación

El schipperke es un perro pequeño y activo, pero con buen apetito. Tiende a engordar si come de más, sobre todo con la edad, así que conviene ajustar bien la ración.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso de cachorro de raza pequeña, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
- Adultos: dos tomas al día, ajustando la cantidad a su actividad y a su peso real, no al de la bolsa.
- Premios: pequeños y descontados de la ración. En perros pequeños, unos pocos premios de más suponen mucho.
- Salud dental: croquetas adecuadas a su tamaño y juguetes de mordida ayudan, pero no sustituyen al cepillado.
Deberías notar sus costillas al tacto bajo el pelo, sin que sobre grasa.
Historia y origen

El schipperke procede de Bélgica, sobre todo de la región de Flandes y de ciudades como Bruselas y Amberes. Desde hace siglos se usaba como perro de alerta y cazador de ratas en barcazas, tiendas y talleres de artesanos.
El origen de su nombre se discute. Una teoría lo relaciona con la palabra flamenca para “barquero” o “patroncito”, por su presencia en las barcazas de los canales. Otra lo vincula con “pequeño pastor”, porque se cree que comparte antepasados con los antiguos perros pastores belgas, como el leuvenaar, del que también descienden los pastores belgas (Pastor belga).
A finales del siglo XIX la raza ganó popularidad, se fundó su primer club en Bélgica y se redactó el estándar. Según una historia muy repetida, el interés de la reina María Enriqueta de Bélgica por estos perros contribuyó a ponerlos de moda.
En el siglo XX se extendió por Europa y Estados Unidos, donde llamó la atención por su aspecto de zorrito negro y su carácter despierto. Hoy está reconocido por la FCI y se cría en muchos países, aunque en España sigue siendo una raza poco frecuente. Si te atrae su carácter, recuerda que en las protectoras hay muchos perros pequeños y cruces de tipo spitz o terrier, con una energía parecida, esperando una familia.
Galería: fotos reales del schipperke
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Foto: JezevecStendencíLouhovatČaj · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Bingar1234 · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Lilly M · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Cinvic · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Томасина · CC BY-SA 3.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un schipperke?
Un schipperke vive entre 13 y 15 años, y no es raro que llegue a mayor en muy buena forma. Es una de las razas pequeñas más robustas. Para ayudarle, mantenlo en su peso, cuida su boca con limpiezas dentales, haz revisiones oculares periódicas y lleva un control veterinario anual, más frecuente a partir de los diez años.
¿El schipperke ladra mucho?
Sí, mucho. Es un perro de alerta por naturaleza: durante generaciones vigiló barcazas y talleres, y avisa de cualquier ruido, visita o movimiento. No se puede eliminar del todo, pero sí controlar. Premia el silencio, enséñale una señal para dejar de ladrar y dale ejercicio y juego suficientes para que no ladre por aburrimiento.
¿El schipperke puede vivir en un piso?
Sí, es una de las razas que mejor se adaptan a un piso por su tamaño y su energía bien repartida. Eso sí, necesita sus paseos diarios y algo de juego mental. El principal reto en un piso son los ladridos: los ruidos de la escalera o del rellano pueden activarlo, así que conviene trabajarlo desde cachorro.
¿El schipperke es bueno con niños?
Puede serlo con niños que lo respeten, sobre todo si se cría con ellos. Es juguetón y activo, pero también tiene su carácter y no tolera bien los tirones ni que lo agobien. Con niños pequeños, supervisa siempre los juegos y enséñales a tratarlo con cuidado y a respetar sus momentos de descanso.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del schipperke esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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