Sloughi (lebrel árabe)
Nombre original: Sloughi
El sloughi es un lebrel del norte de África, de pelo corto y aspecto elegante, criado para cazar a la vista en el desierto. Es tranquilo en casa, muy leal con los suyos y casi no ladra, pero es reservado con los extraños, sensible y con un instinto de caza muy fuerte.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 18-28 kg
- Altura
- 61-72 cm
- Esperanza de vida
- 12-16 años
- Ejercicio diario
- 60-90 min
- Origen
- Norte de África
- Pelo
- Corto
- Grupo
- Grupo 10 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Aguanta muy bien el calor
- Casi no ladra
- Pelo corto, sin apenas cuidados
- Tranquilo en casa
- Raza robusta y longeva
Piénsatelo si…
- Reservado y desconfiado con los extraños
- Instinto de caza muy fuerte: difícil de soltar
- Necesita un dueño con experiencia y paciencia
- Pasa frío en invierno
- Cuesta educarlo
Carácter y temperamento

El sloughi es el lebrel del Magreb. Se crio en Marruecos, Argelia, Túnez y Libia para cazar a la vista liebres, gacelas y chacales, y también para vigilar los campamentos. Es un perro elegante y atlético, con una mirada que muchos describen como melancólica.
En casa es tranquilo, discreto y muy limpio. Como buen lebrel, le encanta descansar en un sitio blando y cálido durante buena parte del día. Con su familia es leal y cariñoso, aunque sin excesos: no es un perro empalagoso.
Con los extraños es reservado y puede mostrarse desconfiado. Necesita su tiempo para coger confianza, y no le gusta que lo toquen personas que no conoce. Está atento a lo que pasa en casa y avisa si algo le extraña, pero no es un perro guardián. Ladra muy poco.
Es muy sensible. El ruido, los movimientos bruscos y los gritos le afectan mucho, y una corrección dura puede hacer que desconfíe de ti durante mucho tiempo.
Con otros perros se lleva bien si se ha socializado desde cachorro. Si no, puede ser tímido o reaccionar mal. Con gatos y animales pequeños, el riesgo es alto: su instinto de caza es muy fuerte, aunque algunos conviven con un gato con el que se han criado.
Con niños, mejor si son mayores y tranquilos. Los juegos ruidosos y las carreras de los pequeños pueden asustarlo o despertar su instinto.
¿Para quién es? Para personas tranquilas, con experiencia en perros, a ser posible en lebreles, que busquen un compañero sereno y discreto en casa y puedan darle carrera segura fuera. No es un perro para hogares caóticos ni para quien quiera un perro sociable con todo el mundo.
Educación y adiestramiento

El sloughi es inteligente, pero independiente y muy sensible. No es un perro que obedezca por agradar, y tampoco responde bien a la presión. La educación tiene que ser suave, paciente y basada en el refuerzo positivo.
Consejos concretos:
- Socialización temprana y cuidadosa. Es lo más importante: personas distintas, otros perros, ruidos y lugares nuevos, siempre a su ritmo (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
- Sesiones muy cortas y con premios muy buenos. Se aburre pronto de repetir.
- Nada de castigos ni de voces. Con un perro tan sensible, solo consigues miedo.
- Respeta su espacio con las visitas. Deja que se acerque cuando quiera.
- Trabaja la llamada, pero sin confiarte: con una presa a la vista, su instinto puede más.
- Acostúmbralo al bozal con premios, si vas a soltarlo en recintos con otros lebreles o a hacer coursing.
No esperes de él una obediencia de exhibición. Lo que se consigue con paciencia es un perro educado, tranquilo en casa y que vuelve contigo en un entorno controlado, que ya es mucho.
Si es tu primer lebrel, busca un educador canino con experiencia en estas razas. Su forma de aprender no se parece a la de un perro pastor o un retriever.
Ejercicio y actividad

El sloughi necesita entre 60 y 90 minutos de actividad diaria, con alguna carrera libre a la semana en un lugar seguro. Como otros lebreles, alterna momentos de velocidad máxima con largas siestas.
Lo que más le gusta:
- Carreras en recintos bien vallados. Es su forma favorita de desahogarse.
- Paseos largos, siempre con correa en zonas abiertas.
- Coursing con señuelo, una actividad pensada para lebreles.
Si lo sueltas con otros perros, que sean de su tamaño o lebreles. A gran velocidad, un perro pequeño que corre puede despertar su instinto de caza.
Ojo con las vallas: un sloughi motivado puede saltar más de lo que parece.
Con cachorros, juego libre y paseos variados, sin carreras largas forzadas hasta que termine de crecer.
El calor lo lleva muy bien: es un perro del desierto. Aun así, lleva agua y evita las horas centrales en pleno verano. El frío es otra historia: con su pelo fino y poca grasa corporal, en invierno necesita un abrigo.
Cuidados del pelo

El sloughi tiene un pelo corto, fino y pegado al cuerpo. Los colores van del arena claro al rojo caoba, con o sin máscara negra, y también puede tener manto negro o atigrado.
Es una de las razas más fáciles de cuidar. Suelta poco pelo y casi no huele.
Rutina recomendada:
- Cepillado semanal con un guante de goma o un cepillo suave.
- Baños muy de vez en cuando, solo cuando lo necesite.
- Revisión de la piel tras correr: su piel fina se araña con facilidad con ramas y matorrales.
- Uñas: córtalas con regularidad si no se desgastan solas.
- Dientes: el cepillado frecuente previene el sarro.
Si tiene que dormir en el coche o en el campo durante una salida, llévale una manta: con tan poco pelo, pierde calor enseguida.
En casa, dale una cama blanda y gruesa. Tiene poca grasa, y en superficies duras le pueden salir callosidades en los codos.
Salud

El sloughi es una raza robusta, que suele llegar a la vejez con buena salud. Aun así, conviene conocer algunos puntos:
- Atrofia progresiva de retina (rcd1a-PRA). Una enfermedad ocular hereditaria que lleva a la ceguera. Hay test genético, y los criadores trabajan para eliminarla.
- Enfermedades autoinmunes, como la enfermedad de Addison.
- Enfermedad inflamatoria intestinal.
- Sensibilidad a la anestesia y a algunos fármacos, como en otros lebreles. Avisa siempre a tu veterinario de que es un lebrel. Algunos ejemplares también son sensibles a ciertas vacunas y antiparasitarios: coméntalo con tu veterinario.
- Torsión gástrica. Como otros perros de pecho profundo, tiene cierto riesgo. Si intenta vomitar sin conseguirlo, tiene el abdomen hinchado o está muy inquieto, ve al veterinario de inmediato.
- Heridas y arañazos, por su piel fina.
Pruebas que conviene pedir al criador: test genético de PRA de ambos padres y una revisión ocular reciente.
En cuanto al clima, tolera muy bien el calor, pero lleva mal el frío: abrígalo en invierno y no lo dejes dormir en el exterior.
Alimentación

El sloughi es delgado por naturaleza, y eso no debe confundirse con estar desnutrido. Lo normal es que se vea delgado y que se le intuyan las costillas.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso de cachorro de raza mediana o grande, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
- Adultos: dos tomas al día, nunca una sola comida grande.
- Una hora de calma antes y después de correr, como precaución frente a la torsión gástrica.
- Digestión sensible: si tiene heces blandas a menudo, consulta con el veterinario antes de cambiar de pienso.
Los premios pequeños y bajos en grasa son mejores para él: su estómago agradece la comida sencilla.
Si deja de comer de forma repentina o adelgaza sin motivo, consulta con el veterinario.
Historia y origen

El sloughi es un lebrel muy antiguo del norte de África. En el arte rupestre del Sahara, como el de Tassili n’Ajjer, en Argelia, y en pinturas del antiguo Egipto aparecen perros esbeltos de orejas caídas que recuerdan a la raza, aunque es difícil saber hasta qué punto son sus antepasados directos.
Durante siglos lo criaron bereberes y beduinos para la caza y la vigilancia. En la cultura árabe, a diferencia de otros perros, el sloughi se consideraba un animal noble y se le llamaba el hor, «el noble» o «el puro», mientras que al resto de perros se les llamaba simplemente kelb, «perro». Su nombre está emparentado con el del saluki (Saluki), otro lebrel de origen árabe con el que comparte antepasados.
A Europa llegó sobre todo a través de Francia, por sus estrechos vínculos con el Magreb. En el norte de África se sigue usando hoy para la caza y la vigilancia.
Hoy la FCI lo incluye en el grupo de los lebreles, con Marruecos como país de origen. El American Kennel Club lo reconoció en 2016. En España es muy poco frecuente. Si te atraen los lebreles, en las protectoras españolas hay muchísimos galgos (Galgo español) esperando familia, con un carácter tranquilo y cariñoso en casa.
Galería: fotos reales del sloughi (lebrel árabe)
-
Foto: Томасина · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Dr. Sabine Schlenkrich · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Futuristicpal · CC0 -
Foto: Svenska Mässan from Sweden · CC BY 2.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
Razas parecidas
Aparece en
Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un sloughi?
Un sloughi vive entre 12 y 16 años. Es una raza robusta, que suele mantener buena salud hasta la vejez. Pide al criador el test genético de atrofia progresiva de retina de los padres, mantenlo delgado, abrígalo en invierno y avisa siempre al veterinario de que es un lebrel antes de cualquier anestesia.
¿Qué diferencia hay entre el sloughi y el saluki?
Son lebreles parecidos y emparentados, pero distintos. El sloughi tiene siempre el pelo corto y fino, sin flecos en las orejas ni en la cola, y es del norte de África. El saluki suele tener flecos y procede de Oriente Próximo. El sloughi es además algo más robusto y de cabeza más fuerte. El nombre de los dos tiene una raíz árabe común.
¿Se puede soltar a un sloughi en el campo?
Solo en recintos bien vallados. Es un lebrel que caza a la vista: si ve una liebre, un gato o cualquier cosa que corra, sale disparado a gran velocidad y no escucha la llamada. Además, en plena carrera no mide los peligros, como una carretera. En zonas abiertas, mejor con correa o con correa larga.
¿El sloughi es buen perro de familia?
Puede serlo en una familia tranquila, con niños mayores y respetuosos. Es muy leal y cariñoso con los suyos, pero sensible y reservado con los extraños. No le gustan el ruido ni el trato brusco, y necesita tiempo para coger confianza con las visitas. Una socialización temprana y cuidadosa es imprescindible.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del sloughi (lebrel árabe) esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
¿Buscas veterinario?
Clínicas, horarios y urgencias 24 horas en 413 municipios de España, con su teléfono y si están abiertas ahora.