Perra cocker cuidando un peluche como si fuera un cachorro
En este artículo
  1. ¿El embarazo psicológico en perras es una enfermedad?
  2. Síntomas del embarazo psicológico en perras
  3. ¿Qué hacer cuando una perra tiene un embarazo psicológico?
  4. La solución definitiva: castrar a la perra

Todos los que vivimos con un perro hemos oído hablar alguna vez del embarazo psicológico o pseudogestación pero… ¿Cuánto sabemos sobre este fenómeno? ¿Es, realmente, un problema psicológico? ¿Es una enfermedad? ¿Por qué sólo algunas perras tienen embarazos psicológicos? Y la pregunta estrella: ¿Qué hacer si mi perra tiene un embarazo psicológico?

En resumen: el embarazo psicológico (o pseudogestación) es un proceso hormonal normal que aparece unas semanas después del celo en perras que no se han quedado preñadas. La perra puede hinchar las mamas, producir leche, hacer un nido y «adoptar» peluches. Suele pasar solo en 2 o 3 semanas, pero conviene ir al veterinario para descartar un embarazo real y saber cómo ayudarla.

¿El embarazo psicológico en perras es una enfermedad?

No. El embarazo psicológico o pseudogestación NO es una enfermedad. En realidad, es un proceso natural, propio de la especie canina y de otros carnívoros sociales como por ejemplo el lobo.

El origen de la pseudogestación o pseudolactación es curioso y seguro que sorprenderá a más de uno…

El embarazo psicológico en perras, en lobas y en otras especies de animales salvajes que viven en grupos o manadas es un mecanismo de supervivencia muy práctico. La pseudogestación permite que todas las hembras del grupo participen en la crianza de los cachorros para que éstos tengan más probabilidades de salir adelante. Cualquier hembra de la manada será capaz de criar una camada en caso de que la madre biológica enferme o muera.

En el caso de las perras domésticas, la pseudogestación es herencia de sus antepasados salvajes: los lobos.

Después del celo… ¿cuándo aparece el embarazo psicológico?

El embarazo psicológico en perras aparece unos 2 meses después de una ovulación que no termina en gestación, explica el veterinario y etólogo Xavier Manteca.

En realidad, lo que conocemos como “celo” es sólo una fase de lo que se denomina ciclo estral. Cuando finaliza el celo, las hembras que no han quedado preñadas entran en otra fase llamada diestro, cuya duración es prácticamente igual a la de la gestación o embarazo (en torno a los 2 meses).

Durante los últimos días del diestro, el organismo de la perra produce una hormona llamada prolactina, que es la responsable de:

  • la producción de leche.
  • el aumento del tamaño de las mamas.
  • la aparición de comportamientos maternales (conducta maternal).

La prolactina es el “botón de encendido” del embarazo psicológico. Sin embargo, aunque todas las perras producen esta hormona durante el diestro, sólo algunas muestran síntomas claros de pseudogestación.

La veterinaria y etóloga Gloria Fernández explica que “a día de hoy, todavía se desconoce por qué algunos animales atraviesan la fase de diestro sin mostrar síntomas (pseudogestación fisiológica), mientras otros experimentan síntomas de diferente intensidad (pseudogestación clínica).”

Síntomas del embarazo psicológico en perras

Los más frecuentes son:

  • Intranquilidad
  • Irritabilidad
  • Anorexia o pérdida de apetito
  • Disminución de la actividad
  • Ganancia de peso
  • Aumento del tamaño de las mamas: aunque no en todos los casos, muchas veces las glándulas mamarias de la perra pueden llegar a producir un líquido acuoso, sanguinolento, parecido a la leche.
  • Cambios de comportamiento.

Gloria Fernández explica que algunas perras pueden llegar, incluso, a presentar contracciones uterinas similares a las que tienen lugar durante el parto.

Cómo saber si mi perra está preñada o tiene un embarazo psicológico

Los síntomas pueden ser idénticos, así que a simple vista es imposible saberlo. Si tu perra ha estado en contacto con un macho durante el celo, aunque sea un momento, la única forma de salir de dudas es acudir al veterinario: con una ecografía (a partir de las 3-4 semanas tras la monta) o con una radiografía (al final de la gestación) se confirma o se descarta el embarazo.

Consecuencias para la salud

La pseudogestación no es una amenaza para la salud de las perras, aunque sí puede provocar problemas si hay una producción excesiva de leche. En estos casos, el animal puede llegar a sufrir una mastitis a causa de la obstrucción de los conductos de la leche. Se trata de una inflamación, a veces con infección, bastante molesta y dolorosa. Si notas las mamas calientes, enrojecidas, duras o con secreción de mal aspecto, o si tu perra tiene fiebre o deja de comer, llévala al veterinario.

Por otra parte, hay algunos estudios científicos que investigan la relación entre la prolactina y el cáncer de mama en perras, sin resultados concluyentes.

Consecuencias sobre el comportamiento

«Si mi perra tiene un embarazo psicológico, ¿qué le pasará? ¿Hay algún riesgo para su salud?», se preguntan muchos propietarios preocupados…

Las perras que tienen un embarazo psicológico suelen mostrar comportamientos similares a los desarrollados antes y después de un parto: preparación del nido y adopción de objetos (frecuentemente peluches) como si fueran cachorros, irritabilidad e intranquilidad.

Algunas perras pueden llegar a mostrarse agresivas cuando, en condiciones normales, no lo son, sobre todo si alguien se acerca a su «nido» o a sus «cachorros» de peluche. No es un problema de carácter, sino de hormonas: tenlo en cuenta si hay niños en casa y no la riñas por ello.

¿Qué hacer cuando una perra tiene un embarazo psicológico?

Lo primero: es muy importante descartar un verdadero embarazo, así que la opción más acertada es, siempre, acudir al veterinario.

Si realmente estamos ante un proceso de pseudogestación, Gloria Fernández explica que lo primordial es evitar que el animal desarrolle la conducta maternal. Es decir, debemos evitar que construya el nido y que adopte cualquier objeto. Hazlo con suavidad: retira los peluches y las mantas que use de nido cuando ella no esté mirando, en lugar de quitárselos de la boca, para no generarle más estrés.

También es bueno incrementar el nivel de ejercicio y mantenerla entretenida con paseos, juegos de olfato y juguetes interactivos que no pueda «adoptar».

En el caso de que haya producción de leche no debemos dejar que se lama las mamas, ya que eso estimula dicha producción. Podemos, incluso, recurrir a un collar isabelino o a un body. Tampoco hay que ordeñar las mamas ni aplicar calor, porque se estimula todavía más la producción de leche.

¿Cuánto dura un embarazo psicológico en perras?

Normalmente los síntomas desaparecen por sí mismos en 2 o 3 semanas. Sin embargo, en los casos en los que la duración sobrepase las 4 semanas, o si nuestra perra se encuentra muy alterada, el veterinario podrá prescribirnos la medicación más adecuada (antiprolactínicos e, incluso, ansiolíticos si las alteraciones de conducta son graves). No le des nunca medicamentos por tu cuenta.

Ten en cuenta que, si tu perra ha tenido un embarazo psicológico, lo más probable es que vuelva a tenerlo después de los siguientes celos.

La solución definitiva: castrar a la perra

La castración (la extirpación de los ovarios) es la única forma definitiva de prevenir la aparición de embarazos psicológicos en perras. Eso sí, no se debe castrar a una perra mientras tiene un embarazo psicológico: la caída brusca de hormonas puede alargar los síntomas durante meses. Lo habitual es esperar a que pase y operar en la fase de reposo del ciclo, normalmente unos 3 o 4 meses después del celo. Tu veterinario te dirá cuál es el mejor momento.

Si el tema te interesa, en este blog encontrarás más información útil sobre los efectos de la castración sobre la salud y el comportamiento de tu perra y sobre cuánto cuesta castrar a una perra.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que quitarle el peluche que ha adoptado aunque llore?

Sí, conviene retirarlo, porque mantener los «cachorros» y el nido alarga la conducta maternal. Hazlo con suavidad y cuando no esté mirando, en lugar de quitárselo de la boca, y compénsalo con más paseos, juegos de olfato y juguetes interactivos que no pueda adoptar. Es normal que lo busque o se queje unos días; si la ves muy alterada, coméntalo con tu veterinario.

¿Puedo sacarle leche o ponerle compresas si tiene las mamas muy hinchadas?

No es recomendable: ordeñar las mamas, aplicar calor o dejar que se las lama estimula todavía más la producción de leche. Para evitar que se lama puede ayudar un collar isabelino o un body. Si notas las mamas calientes, enrojecidas, muy duras o con secreción de mal aspecto, llévala al veterinario por si hay una mastitis.

¿Es normal que mi perra deje de comer durante un embarazo psicológico?

La pérdida de apetito es uno de los síntomas habituales y, en muchos casos, se recupera cuando pasa la pseudogestación. Aun así, si apenas come durante varios días, adelgaza, está muy decaída o tiene otros síntomas, no esperes y acude al veterinario: puede necesitar tratamiento o tener otro problema distinto.

¿Puede tener un embarazo psicológico tras su primer celo?

Sí. Puede aparecer unos dos meses después de cualquier celo que no termine en gestación, también el primero. Si ya ha tenido uno, lo más probable es que se repita en los siguientes celos. La castración es la única forma definitiva de prevenirlos, pero no se hace durante el embarazo psicológico: tu veterinario te dirá el mejor momento.

¿Qué hago si le noto un bulto en las mamas después de un embarazo psicológico?

Llévala al veterinario sin esperar. Cualquier bulto duro en la zona mamaria, una mama que sigue inflamada semanas después o una secreción que no desaparece deben revisarse, sobre todo en perras sin castrar. Solo el veterinario puede valorar qué es y qué tratamiento conviene en cada caso.

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