Border collie mirando tres cuencos con distintos tipos de comida
En este artículo
  1. La dieta de tu perro no es una cuestión de opinión
  2. Tendencias en la alimentación humana que se reflejan en la alimentación canina
  3. Nuevas tendencias en la alimentación canina
  4. ¿Cuál es la mejor alimentación canina?
  5. Cómo no dejarte llevar por el marketing al elegir

Cada vez más, la comida que elegimos para nuestros perros refleja nuestra propia manera de alimentarnos. Las tendencias de la alimentación humana se proyectan en la alimentación canina, y las marcas de petfood no pierden una: sacan al mercado nuevas dietas para ajustarse a cada demanda. Grain free, natural, ancestral, ecológico, deshidratado… ¿Qué es nutrición y qué es marketing?

La respuesta corta: lo que importa es que la dieta sea completa y equilibrada para tu perro, no la etiqueta de moda que lleve el envase. Algunas tendencias han mejorado la calidad de los piensos; otras son, sobre todo, una forma de vender.

La dieta de tu perro no es una cuestión de opinión

La dieta no es una cuestión de opinión: la anatomía de un perro marca sus necesidades nutricionales y sus capacidades digestivas. Tanto la forma que tienen sus dientes como la longitud de su intestino determinan el tipo de alimentos que deben formar la base de su dieta.

Biológicamente, un perro se considera un carnívoro no estricto (algunos autores hablan de omnívoro con preferencia por la carne). Eso quiere decir que necesita una dieta donde el principal ingrediente sea la proteína de origen animal (la carne, para entendernos), pero tiene un sistema digestivo capaz de aprovechar ingredientes de origen vegetal en cantidades moderadas. De hecho, a lo largo de la domesticación los perros desarrollaron más capacidad que los lobos para digerir el almidón.

Este es el principio básico de la alimentación canina. Ahora bien, hay muchas maneras de preparar los ingredientes de una dieta equilibrada, y también existen muchas calidades y parámetros a la hora de elegirlos.

Haciendo un paralelismo con la alimentación humana: no es lo mismo una tortilla hecha con huevos frescos de gallinas camperas alimentadas con cereales ecológicos que una tortilla a base de huevos de gallinas enjauladas alimentadas con pienso de segunda.

Tendencias en la alimentación humana que se reflejan en la alimentación canina

El hecho de que los perros, cada vez más, sean considerados un miembro de la familia (¡incluso se habla ya de perrhijos!) ha marcado una diferencia en la manera de cuidarlos.

Actualmente, muchas personas se preocupan de sus perros casi tanto (o sin el «casi») como de sus hijos o de sí mismas.

En este sentido, ocurren dos cosas interesantes:

  1. Las personas trasladan sus hábitos alimenticios a sus perros: la gente busca para sus perros una dieta basada en las mismas tendencias saludables que aplica a su propia dieta o a la de sus hijos.
  2. El mercado de la alimentación canina lo sabe y se adapta a la nueva demanda: las marcas lanzan gamas de alimentos para perros inspiradas en tendencias propias de la alimentación humana. Un buen ejemplo son las dietas sin cereales, las dietas sin aditivos, etc.

Por eso, para entender el panorama actual de las dietas caninas, vale la pena hacer un repaso a las tendencias que imperan en la alimentación humana.

Lo natural es más sano

En la alimentación humana impera la idea de que lo natural es siempre más sano. Es decir, que la comida no procesada y sin añadidos químicos artificiales siempre nos parece más saludable.

Queremos todo eco

Los productos ecológicos llevan años ganando terreno dentro de los productos que los consumidores consideran saludables, y sus ventas no han dejado de crecer.

Pensar global, comer local

En muchos países existe la tendencia, cada vez más en auge, de cocinar platos a base de ingredientes que se obtienen a poca distancia, para fomentar el comercio de proximidad y evitar costes ecológicos.

Uno de los personajes más representativos de este movimiento es el chef danés René Redzepi, que hace justamente eso en su restaurante Noma de Copenhague, elegido varias veces como el mejor del mundo.

Esta tendencia se traslada también a la alimentación canina: los consumidores se sienten cada vez más atraídos por los alimentos para perros que indican que los ingredientes son de proximidad o que anuncian que el producto se ha fabricado localmente.

Clean label (etiqueta limpia)

A la gente le gusta saber lo que come.

En un informe realizado por Ingredion, el 80 % de los consumidores encuestados dijeron que era importante para ellos reconocer los ingredientes que aparecen en el etiquetado de su comida y bebida y que apreciaban que la lista de ingredientes fuera corta y simple.

Alimentación limpia o clean eating

La alimentación limpia o clean eating es una tendencia nutricional que apuesta por las virtudes de los ingredientes mínimamente procesados y por recuperar algunas buenas costumbres perdidas por la falta de tiempo para cocinar y la enorme oferta de alimentos ultraprocesados.

El principio de esta propuesta es que el cuerpo se alimente a largo plazo con sustancias de alto valor nutritivo y no con calorías poco útiles. Para eso hay que:

  • Evitar los alimentos procesados.
  • Tomar solo ingredientes naturales.
  • Evitar los azúcares refinados.

Alimentos más éticos y cruelty free

¿Se puede cambiar el mundo comiendo de otra manera? Muchas personas creemos que sí y, en consecuencia, optamos por consumir unos productos en detrimento de otros.

Cada vez son más los consumidores concienciados y bien informados, dispuestos a cambiar sus hábitos de compra de alimentos para elegir aquellos que evitan el maltrato animal, que no generan deterioro medioambiental o que velan por la justicia social.

Se habla de activismo alimentario y de alimentos éticos. Es un concepto cada vez más en boga y muy trasladable a la alimentación canina, donde los consumidores suelen ser personas con una sensibilidad por los animales y la naturaleza por encima de la media. De aquí vienen, por ejemplo, los piensos con proteína de insectos, que se presentan como una opción más sostenible.

No a los transgénicos

La etiqueta «sin OGM» (sin organismos genéticamente modificados) es una de las que más ha crecido en los envases de alimentos.

Dieta paleo (dietas ancestrales)

En los últimos tiempos se ha puesto de moda la idea de que las personas deberíamos volver a nuestra dieta ancestral. Así han surgido tendencias como la dieta paleo, que busca regresar a un modo de alimentación más parecido al de los primeros humanos, los que vivían antes de la aparición de la agricultura.

En la alimentación canina se habla ya de dietas ancestrales, que buscan asemejarse a la dieta de los lobos salvajes, con marcas como True Instinct o Taste of the Wild a la cabeza (incluso los nombres evocan el concepto «salvaje e instintivo»).

Nuevas tendencias en la alimentación canina

El mercado de alimentos para perros actual es un claro reflejo de las tendencias imperantes en el mercado de la alimentación humana.

Resumiendo bastante, el nuevo mapa de dietas caninas podría sintetizarse en las siguientes opciones.

1. Comida deshidratada en vez de pienso

Siguiendo la premisa «lo natural es más sano», en los últimos años algunas marcas han lanzado al mercado alimentos muy poco procesados, para competir con el pienso y las latas de comida húmeda. Naku, uno de los referentes en esta tendencia, defiende la idoneidad de estas dietas deshidratadas argumentando que:

Por intereses puramente humanos hemos cambiado la dieta de nuestros perros dándoles alimentos altamente procesados como el pienso y las latas de comida húmeda, sin tener en cuenta las consecuencias negativas para su salud.

Cada vez son más las personas que prueban esta fórmula, convencidas de que una alimentación menos procesada es más saludable para sus perros.

Lo bueno de estas dietas deshidratadas es que permiten ofrecer alimentos naturales (mínimamente procesados) manteniendo la practicidad de no tener que cocinarlos, ya que solo hay que añadirles agua. Eso sí, como con cualquier alimento, comprueba que en la etiqueta ponga «alimento completo».

2. Alimentación ancestral

Igual que la dieta paleo en humanos, está de moda pensar que los perros necesitan una alimentación ancestral, es decir, lo más parecida posible a lo que comían sus ancestros salvajes, los lobos.

En resumen: más proteína animal, menos ingredientes de origen vegetal, sin aditivos artificiales y sin cereales.

Muchas marcas de pienso se han sumado a esta tendencia. El problema es que parece más una estrategia de marketing que otra cosa, ya que el pienso, por definición, es un alimento tan procesado que difícilmente podría considerarse ancestral.

3. Pienso sin cereales (grain free)

Muy ligada a la anterior, la moda del pienso sin cereales llegó a ocupar estanterías enteras. Aquí conviene hacer una actualización importante: no hay pruebas de que los cereales sean malos para la mayoría de los perros, y las alergias alimentarias a los cereales son poco frecuentes (cuando hay alergia, suele ser a alguna proteína animal).

Además, entre 2018 y 2022 la FDA (la agencia de alimentos de Estados Unidos) investigó casos de miocardiopatía dilatada en perros que comían dietas sin cereales, muchas de ellas ricas en legumbres. No llegó a demostrar una relación de causa y efecto, pero tampoco la descartó, y la investigación sigue abierta en el ámbito científico. Si tu perro come un pienso grain free y está bien, no hace falta alarmarse, pero no lo elijas pensando que es «más sano» por definición y coméntalo con tu veterinario.

4. Clean eating

De nuevo, lo que vende en alimentación humana vende también en alimentación canina. Así que marcas como Nutro no han querido desaprovechar la oportunidad y se han sumado a la tendencia del clean eating. En su web, definían la alimentación limpia con las siguientes premisas:

  • Utilizar solo ingredientes provenientes de la naturaleza.
  • Eliminar el uso de aditivos químicos como conservantes, colorantes o saborizantes artificiales.
  • Evitar los transgénicos.
  • Utilizar únicamente ingredientes de primera calidad y con un propósito nutricional claro.
  • Usar una lista de ingredientes intencionadamente limitada: solo los realmente necesarios, nada accesorio.
  • Un proceso de fabricación sostenible y fiable.

Puede que se trate de una mera estrategia de marketing, pero en mi opinión: bienvenido sea el marketing si consigue mejorar la composición de los piensos para perros. Mejor un pienso con las características anteriores que uno que no las tenga en cuenta.

5. Comida casera

La idea de cocinar para nuestros perros igual que lo haríamos para nuestros hijos cala hondo en los propietarios caninos. Nos devuelve la sensación de estar cuidando de nuestros seres queridos con cariño. Por eso la comida casera tiene cada vez más adeptos.

No es que se trate de una tendencia nueva (más bien diríamos que es la forma más antigua de alimentar a los perros), pero con la llegada de los piensos procesados había quedado relegada a un segundo plano. Ahora vuelve a tomar importancia como modelo de alimentación canina saludable.

Dentro de las dietas caseras hay múltiples opciones: desde las dietas crudas (BARF) hasta las dietas con alimentos cocinados. Lo importante, si decides escoger este tipo de alimentación para tu perro, es que te documentes antes a fondo, o mejor aún, que pidas a un veterinario especializado en nutrición que te ayude a preparar una dieta correctamente equilibrada. En el caso de la dieta cruda, además, hay que extremar la higiene, porque la carne cruda puede llevar bacterias como Salmonella o Listeria que afectan también a las personas de la casa. Y no olvides leer nuestro post ¿Es bueno que los perros coman huesos? como paso previo a la preparación de cualquier menú casero.

¿Cuál es la mejor alimentación canina?

Está claro que la opción más natural para un perro son las dietas caseras, con ingredientes no procesados y sin aditivos químicos artificiales añadidos. Lo que ocurre es que la comida casera para perros no es una opción para cualquiera: si no está bien formulada, es fácil que le falten calcio, vitaminas o minerales.

En mi post «Pienso o comida casera para perros: ¿qué es mejor?» ya expliqué las ventajas e inconvenientes de optar por alimentos procesados o caseros.

De todas formas, me gustaría repetir que soy de las que piensan que no hay que demonizar los piensos para perros, porque pueden ser la opción más práctica para algunos propietarios y también la más segura para la salud de ciertos perros.

Cómo no dejarte llevar por el marketing al elegir

Antes de dejarte seducir por la palabra de moda del envase, fíjate en estas cosas:

  • Que sea un «alimento completo», no «complementario»: solo así cubre por sí solo todas sus necesidades.
  • La lista de ingredientes: van ordenados de mayor a menor cantidad, así que el primero debería ser una proteína animal identificable.
  • Que se ajuste a tu perro: su edad, su tamaño, su nivel de actividad y su salud pesan más que cualquier tendencia.
  • Las palabras «natural», «premium» u «holístico» no tienen una definición que garantice más calidad nutricional.

Te lo explicamos con más detalle en nuestra guía para elegir el mejor pienso para tu perro, y puedes comparar opciones en nuestro directorio de marcas de pienso y comida para perros. También te puede interesar saber cuántas veces al día debe comer un perro.

Y si tu perro tiene algún problema de salud o vas a hacer un cambio grande en su dieta, consúltalo antes con un veterinario cerca de ti.

A partir de ahí, cada uno es libre de elegir la opción que prefiera.

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