Beagle tumbado en su esterilla sin pedir comida en la mesa
En este artículo
  1. Por qué es importante que tu perro no pida comida
  2. Prevención: la regla de oro para que no pida comida
  3. Qué hacer si tu perro ya pide comida en la mesa
  4. Ejercicio paso a paso: que tu perro espere tranquilo en su manta mientras coméis
  5. ¿Y si el perro roba comida de la mesa?
  6. Alimentos de la mesa que son peligrosos para los perros

Enseñar a un perro a no pedir comida en la mesa es uno de los puntos básicos dentro de la buena educación canina. La clave es doble: que nadie le dé nunca comida desde la mesa y enseñarle una alternativa que le compense más, como esperar tumbado en su manta. En este post os explico qué hago yo con mi perro para evitar que mendigue mientras comemos.

Por qué es importante que tu perro no pida comida

Tener a un perro gimoteando mientras comemos, mirándonos con cara lastimera o incluso haciendo amagos de llegar con el hocico a nuestro plato es un problema de educación canina más serio de lo que parece.

Puede que a nosotros no nos moleste tener a nuestro perro mendigando, pero seguramente algún día vendrán invitados a casa y la situación se volverá incómoda.

Para un perro, estar esperando ansiosamente que alguien le dé comida de la mesa es un sufrimiento innecesario.

Además, mucha de la comida que tenemos en el plato no le conviene: la sal, la grasa y algunos ingredientes pueden sentarle mal o, directamente, ser tóxicos (lo vemos más abajo).

Prevención: la regla de oro para que no pida comida

Siempre es mejor prevenir un problema de comportamiento que tener que solucionarlo una vez ya ha aparecido. En este caso, la prevención es fundamental.

La norma es aparentemente sencilla, pero muchas personas se la saltan a la torera:

Lo principal a la hora de enseñar a un perro a no pedir comida es no dársela nunca. De esta manera, nunca generará la expectativa de recibirla y, por tanto, no la pedirá.

Este consejo, que resulta tan obvio y tan sencillo, es sin embargo dificilísimo de aplicar. El motivo es la inconsistencia entre los miembros de la familia (unos le dan comida al perro en la mesa y otros no), la de las visitas (invitados que sucumben ante la insistencia del perro) y nuestra propia inconsistencia (siempre terminamos por hacer alguna excepción y darle algo desde la mesa).

Por eso, los tres pilares básicos de la prevención a la hora de enseñar a un perro a no pedir comida son:

  1. No darle NUNCA comida en la mesa (¡jamás!).
  2. Consenso familiar: asegurarnos de que ningún miembro de la familia se salta la norma.
  3. Instrucciones a los invitados: explicarles que no se le da comida al perro desde la mesa y cerciorarnos de que cumplen la regla.

Qué hacer si tu perro ya pide comida en la mesa

En la gran mayoría de los casos, la prevención falla porque alguien termina por darle algo al perro desde la mesa. Si es tu caso, te propongo un ejercicio para solventar el problema. Es lo que yo hago con mi perro… ¡y funciona!

En primer lugar, hay que entender una cosa: es normal que un perro que solo come pienso se sienta atraído por nuestra comida. Evidentemente, nuestro menú es más suculento y menos aburrido. Por eso, en algunos casos de perros extremadamente motivados por la comida y con poco autocontrol ante ella, algunos expertos recomiendan el cambio a una dieta casera como parte de la terapia. Sin embargo, eso no siempre es posible y no tiene por qué ser, necesariamente, lo más recomendable. Si os apetece leer más, en este post os explico los detalles de pienso o comida casera para perros.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta que un perro con hambre siempre será más difícil de controlar que un perro saciado. Por ello, conviene darle de comer antes de comer nosotros.

Hay un mito que dice que, si el perro come antes, estaremos en riesgo de perder nuestro liderazgo, ya que en las manadas de lobos los líderes comen antes y los demás después. Como digo, se trata de un mito y lo explico en este post: ¿Tu perro tiene que comer después de ti? Si tienes dudas sobre el horario, aquí tienes cuántas veces al día debe comer un perro.

Ejercicio paso a paso: que tu perro espere tranquilo en su manta mientras coméis

Si un perro pide comida en la mesa insistentemente y necesitamos una solución para mantenerlo tranquilo y alejado de los comensales, podemos hacer lo siguiente:

Vamos a explicarle al perro, «en su idioma», que si se mantiene quieto y tranquilo en el lugar que le indiquemos recibirá el premio que espera (un trozo de comida apta para él). Si, por el contrario, se acerca a la mesa, no obtendrá nada: simplemente, lo acompañaremos de vuelta a su sitio.

Nota de la redacción (octubre de 2026): en la versión original de este ejercicio, el perro que se acercaba a la mesa «se llevaba una reprimenda». Hoy se desaconseja: basta con no premiarle y reconducirlo con calma, como indica el paso 5.

Primera fase: enseñarle a ir a su manta

  1. Escoge un lugar a unos tres o cuatro pasos de la mesa donde el perro pueda estar tumbado y tranquilo y nadie le moleste. Intenta que no sea un lugar de paso.
  2. Coloca allí su mantita, su colchón o algún cojín para que entienda dónde le vas a pedir que se tumbe.
  3. Cada vez que acuda a la mesa a pedir, redirígelo hacia su manta. Puedes guiarlo con un premio de menos valor que lo que estés comiendo (algo que le guste, pero no tanto como lo que hay en tu plato) y, al llegar, pedirle que se siente y se tumbe. Una vez tumbado, dale el premio gordo, que habrás cogido antes y llevarás encima (si vas a buscarlo a la mesa, se levantará para seguirte). Si usas comida de tu plato, que sea algo apto para perros, sin sal, salsas ni huesos cocinados.
  4. Repite el ejercicio tantas veces como haga falta, hasta que entienda con un simple gesto que debe ir a su manta y esperar allí.
  5. Si se levanta, vuelve a colocarlo en su manta sin darle ningún premio. Tampoco le riñas: simplemente, acompáñalo de nuevo a su sitio.

Segunda fase: alargar la espera

Ahora toca aumentar la permanencia del perro en su manta. Es decir, conseguir que no se levante y espere el premio pacientemente, cada vez durante más tiempo.

  1. Cuando se quede tumbado sin levantarse, vuelve a la mesa y, enseguida, llévale otro premio si sigue en su sitio. De nuevo, si se levanta antes de tiempo, recondúcelo sin premiarlo.
  2. Ve alargando un poquito cada vez el tiempo hasta la entrega del premio. Así le enseñas que solo recibe premios cuando permanece en la posición y el lugar que le pides.
  3. Progresivamente, aumenta el tiempo de espera más y más. Un juguete rellenable de comida puede ayudarle a esperar tranquilo durante comidas largas.
  4. Sobre todo, NUNCA le des comida si no está en su manta.
  5. Cuando veas claro que lo ha entendido, empieza a colocar la manta cada vez un poco más lejos de la mesa y de los comensales.

Si este ejercicio se practica de forma consistente, los resultados son muy positivos. En pocos días o semanas, el perro aprende a quedarse tumbado en su sitio y no mendigar mientras comemos. El mismo principio sirve para enseñar a un perro a dormir en su cama, y si quieres entender por qué funciona, aquí explico cómo aprende un perro.

¿Y si el perro roba comida de la mesa?

Otro problema frecuente es el de los perros que roban comida de la mesa o de la encimera. Para el perro, robar funciona: cada vez que lo consigue, se lleva un premio que nadie le ha dado, y eso refuerza la conducta muchísimo.

Nota de la redacción (octubre de 2026): la versión original decía que «la única solución es el castigo bien aplicado». Hoy los profesionales que trabajan con refuerzo positivo lo desaconsejan: el castigo es muy difícil de aplicar bien y suele enseñar al perro a robar cuando no le ves. Por qué ocurre lo explica Alba en este post sobre castigos y educación canina.

Lo que mejor funciona es:

  • Gestión del entorno: no dejar al alcance del perro ningún manjar que no queramos que se coma. Si no hay nada que robar, la conducta deja de practicarse.
  • Supervisión: cuando no puedas vigilarle, que no tenga acceso a la cocina (una puerta o una barrera bastan).
  • Enseñarle alternativas: el ejercicio de la manta de arriba y un «déjalo» bien premiado, que le enseña que dejar la comida le compensa más que cogerla.

Alimentos de la mesa que son peligrosos para los perros

Ampliación de la redacción de simiperroHABLARA (octubre de 2026).

Si alguien de casa se salta la norma, que al menos no sea con algo peligroso. Algunos alimentos habituales en nuestra mesa son tóxicos para los perros:

  • Chocolate y café.
  • Uvas y pasas.
  • Cebolla, ajo, puerro y cebollino (crudos o cocinados).
  • Xilitol, un edulcorante presente en chicles y productos «sin azúcar».
  • Alcohol.
  • Huesos cocinados, que pueden astillarse.

Si crees que tu perro ha comido algo tóxico, llama a tu veterinario o acude a un veterinario de urgencias 24 horas sin esperar a que aparezcan síntomas.

Preguntas frecuentes

¿Darle premios de comida mientras comemos no le enseñará a pedir más?

No, si lo haces bien. La clave está en que solo recibe algo cuando está tumbado en su manta, nunca cuando se acerca a la mesa a pedir. Así aprende que lo que le compensa es esperar tranquilo en su sitio. Usa premios aptos para perros, nunca comida con sal, salsas ni huesos cocinados, y ve espaciándolos con el tiempo.

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