Qué hacer para que tu perro No ladre ni se ponga nervioso en el coche
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Un perro que ladra, llora o se pone nervioso en el coche suele hacerlo por sobreexcitación (asocia el coche con algo muy emocionante), por miedo o ansiedad (a menudo tras un mareo o una mala experiencia), por defensa territorial o por miedo a lo que ve fuera. La solución pasa por acostumbrarle al coche poco a poco, viajar con el estómago vacío y después de un paseo, y llevarle en un transportín o con un sistema de sujeción seguro. He aquí un problema muy común: perros que se pasan gran parte de los viajes ladrando en el coche. Si el tuyo está dentro de este grupo de «pasajeros incómodos», te vendrán bien algunos consejos prácticos…
¿Por qué mi perro ladra o llora en el coche?
Ladrar o gemir es una forma de expresar un estado emocional, y hay que ser hábil para conseguir que un perro deje de ladrar. Generalmente, un perro que ladra o llora dentro de un coche lo hace por alguna de estas razones:
1. Nivel elevado de excitación
A algunos perros el coche les sobreexcita porque lo relacionan con ir de excursión. Para entendernos: se ponen tan contentos por viajar que «se pasan de vueltas». Ladran, se mueven de un lado a otro, gimen, jadean, lloriquean…
2. Ansiedad o miedo
Otros perros no se ponen tan contentos al viajar en coche. Al contrario, no les gusta nada y alcanzan niveles de estrés prolongados que les llevan a un estado de ansiedad poco saludable. Por lo general, son perros que han tenido alguna mala experiencia viajando en coche.
Las malas experiencias no tienen por qué ser muy traumáticas. A veces, un simple mareo, o la propia sensación de inestabilidad que provoca el movimiento del coche, basta para generar aversión en el perro.
3. Defensa territorial
Algunos perros tienen un sentido de la territorialidad muy acusado. Son perros que tienden a reaccionar con agresividad (ladridos, gruñidos, etc.) cuando otro perro se acerca. Dentro de un coche, reaccionan de la misma manera al ver pasar a otro perro cerca. Incluso pueden tener una reacción más intensa al saber que cuentan con la barrera del coche de por medio. Igual que cuando un perro ladra detrás de la verja de un jardín.
4. Autodefensa
No hay que confundir a los perros del grupo anterior (defensa territorial) con aquellos que reaccionan de forma parecida (ladrando, enseñando los dientes, lanzándose contra el cristal, etc.), pero lo hacen por miedo a otros perros o a personas. Suelen ser perros mal socializados o inseguros que han aprendido que la agresividad es una estrategia válida para alejar lo que les asusta.
¿Y si se marea? Señales y qué hacer
El mareo (cinetosis) es muy frecuente en cachorros y en algunos perros adultos, y es una de las causas más habituales de que un perro acabe odiando el coche. Las señales típicas son babeo abundante, bostezos, relamerse, jadeo, inquietud, gemidos y, al final, vómitos.
Si tu perro se marea:
- Que viaje con el estómago vacío (sin comer en las 2-3 horas anteriores, aunque con agua disponible).
- Mejor mirando hacia delante o en un transportín estable, y con el coche bien ventilado y fresco.
- Conduce con suavidad, sin frenazos ni curvas bruscas, y haz paradas.
- Consulta con tu veterinario: existen medicamentos contra el mareo para perros muy eficaces. No le des medicamentos de personas por tu cuenta.
Muchos cachorros superan el mareo con la edad, sobre todo si las primeras experiencias en el coche son cortas y agradables.
Soluciones prácticas para que tu perro viaje tranquilo en el coche
Aunque, como hemos visto, cada caso es diferente, sí hay algunas soluciones generales que pueden ayudar:
Acostumbrar al perro al coche. Si has detectado que a tu perro no le gusta demasiado viajar en coche, lo primero es enseñarle, poco a poco, que tu coche es un lugar seguro y agradable. Puedes empezar con el coche parado en el aparcamiento, lanzando un premio o una pelota dentro y jugando con tu perro en su interior. Luego puedes hacer trayectos muy cortos (una vuelta a la manzana es suficiente) y, si tu perro está tranquilo, irlos alargando progresivamente. Que el destino sea algo agradable (un parque, un paseo por el campo) y no siempre el veterinario.
Ejercicio y juego antes del viaje. El ejercicio y el juego, si se practican un rato antes del viaje, ayudan a que el perro esté más relajado al viajar. Por eso un buen paseo antes de subir al coche puede ser muy beneficioso. También una sesión de juego, aunque en este caso es mejor dejar pasar un rato entre el juego y el viaje para que el perro no esté demasiado activado al subir al coche.
No dar de comer al perro justo antes de viajar. Para evitar mareos, es recomendable que el perro viaje con el estómago vacío.
Premiar la calma. Si viaja otra persona, puede ir junto al perro y premiarle con calma (una caricia suave, algún premio) cuando esté tranquilo. Evita, en cambio, reñirle o gritarle cuando ladre: solo aumentarás su nivel de nervios.
Darle algo que hacer. Un juguete rellenable de comida o algo para masticar puede ayudarle a relajarse, siempre que no se maree.
Paradas frecuentes y agua siempre a mano. En viajes largos, hay que hacer uno o varios descansos durante el trayecto para que el perro beba, estire las patas y haga sus necesidades.
Usar un transportín o un sistema de sujeción adecuado. El transportín es la forma más segura y más cómoda de que un perro viaje en coche. Pero, además, es la solución más eficaz para muchos perros que ladran dentro del coche.
Si no es posible usar un transportín, hay que asegurarse de que el sistema de sujeción sea seguro y, sobre todo, de que vaya enganchado a un arnés y nunca a un collar. En caso de accidente, el latigazo cervical podría ser fatal. Recuerda, además, que el Reglamento General de Circulación obliga a que los animales no interfieran en la conducción, así que un perro suelto por el coche puede costarte una multa.
Tanto transportines como cinturones de seguridad para perros se encuentran en cualquier tienda especializada. En el caso de los transportines, lo más importante es asegurarse de que el tamaño permite al perro estar de pie dentro y girar sobre sí mismo. Si te interesan los arneses de seguridad para coche, busca los que hayan superado pruebas de impacto.
El transportín es la clave
Un transportín puede funcionar como «zona segura» para cualquier perro. Solo hace falta haberle acostumbrado antes a estar dentro. Muchos perros viajan mucho más tranquilos en un transportín que sentados en el asiento trasero o en el maletero.
- Si tu perro se altera cuando ve otros perros desde el coche: el transportín es ideal porque limita el contacto visual con el exterior y le ayuda a estar más tranquilo. Cubrirlo parcialmente con una tela ligera también ayuda.
- Si tu perro se sobreexcita porque anticipa la llegada al destino: el transportín, de nuevo, evita que pueda ir mirando el paisaje y recibiendo estímulos visuales que le indican que está llegando.
- Si tu perro tiene miedo al coche: el transportín, bien asociado a cosas positivas, funciona magníficamente como «zona segura» para perros miedosos o inseguros. Además, evita que el perro vaya dando tumbos con cada movimiento brusco del coche, algo que suele asustarle e incomodarle bastante.
¿Cuál es el lugar más seguro para colocar el transportín dentro del coche?
Según la Dirección General de Tráfico, si el perro es pequeño, lo ideal es colocar el transportín en el suelo del coche, detrás de los asientos delanteros. Si hubiera un accidente, la energía del impacto se absorbería pronto y apenas se deformaría el espacio del animal, de modo que se evitarían lesiones graves.
Si el perro es grande, lo adecuado es colocar el transportín en el maletero, en posición transversal a la dirección de la marcha, y separar el maletero de los asientos con una rejilla o red de protección.
Y una norma de oro: nunca dejes a tu perro solo dentro del coche, y menos aún con calor. En pocos minutos la temperatura interior puede dispararse y provocarle un golpe de calor.
¡Buen viaje!
Viajar con un perro que es capaz de estar tranquilo en el coche es un placer. Si sigues estas pautas y lo consigues, será un triunfo tanto para ti como para tu perro. Y si estáis preparando unas vacaciones, aquí tienes más consejos para viajar con perro.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi perro viaja tranquilo con toda la familia pero llora si vamos solos?
Seguramente las voces tranquilas de la familia y ver que todos viajan relajados le dan seguridad. Cuando vais solos, busca tu contacto porque no puede tenerlo. Te recomendamos acostumbrarle a un transportín asociado a cosas agradables: muchos perros se sienten más protegidos dentro y dejan de gimotear.
¿Es buena idea meter a mi perro en el transportín si le angustia el coche?
Solo si antes lo has acostumbrado a él poco a poco y lo asocia a algo bueno, como su pequeña casa. Meterlo de golpe en un transportín puede sumar un problema nuevo y, si está muy angustiado, puede intentar romperlo para salir. Empieza en casa, con premios y la puerta abierta, y si la ansiedad es muy intensa consulta con un educador canino o tu veterinario.
¿Puede viajar mi perro en el maletero?
Sí, y en perros grandes suele ser más cómodo que el asiento trasero, siempre que vaya en un transportín colocado de forma transversal a la marcha o con el maletero separado de los asientos por una rejilla o red. Retira la bandeja para que tenga espacio y ventilación, y nunca lo dejes solo dentro del coche.
¿Por qué mi perro babea e intenta moverse solo cuando vamos por autovía?
El babeo abundante, los bostezos y la inquietud son señales típicas de mareo, y algunos perros solo lo notan a partir de cierta velocidad o con determinados movimientos. Prueba a que viaje con el estómago vacío, mirando hacia delante o en un transportín estable y con el coche fresco. Si sigue igual, consulta con tu veterinario: hay medicamentos para perros que funcionan muy bien.
¿Qué hago si mi perro se pone como loco al llegar o cuando paro el coche?
Es sobreexcitación por anticipar el destino: aprende que ciertas señales, como el freno de mano, anuncian que va a salir. El transportín ayuda porque reduce los estímulos que ve. Además, no abras la puerta mientras ladre: espera unos segundos de calma y prémiala. Un buen paseo antes del viaje también le ayuda a ir más relajado.