Consejos para Viajar con Perro
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Para viajar con perro de forma segura, lo esencial es: llevarlo bien sujeto en el coche (transportín o arnés homologado con doble enganche, nunca suelto), parar cada dos horas, llevar su documentación (microchip, cartilla o pasaporte y, si sales de España, la vacuna de la rabia) y preparar al perro antes del viaje para que esté tranquilo en el transporte y en el destino. Viajar con perro puede ser una experiencia fantástica, pero hay que tener en cuenta algunos detalles para disfrutarla al máximo. No todos los perros se comportan como esperamos durante los viajes (ladran en el coche, no se adaptan al lugar de vacaciones, están más excitados de lo normal, etc.). Os voy a dar algunos consejos para afrontar estos posibles problemas y también algunas recomendaciones básicas de seguridad.
Viajar con perro es una de las experiencias más gratificantes, pero también puede convertirse en un vía crucis si nuestro perro no se comporta como habíamos imaginado durante el trayecto o la estancia. O si tenemos algún accidente por no haber tomado las medidas de seguridad adecuadas.
Cómo viajar con perro en coche de forma segura
La forma más habitual de viajar con perro es en coche. Viajar en avión o en tren de larga distancia es menos frecuente, así que me voy a centrar, sobre todo, en dar algunas recomendaciones para viajar con perro en coche.
Según la DGT, en un accidente a 50 km/h, el peso de un perro suelto se multiplica por 35, con lo que la fuerza del impacto se dispara. Un perro de 20 kilos puede golpear como si pesara más de media tonelada.
Hay una gran variedad de accesorios para viajar con perros: cinturones de seguridad, transportines, rejillas separadoras, etc. Hoy en día es fácil conseguirlos en tiendas especializadas, tanto físicas como online. Es una inversión que vale la pena, porque puede salvar la vida de nuestro perro, o incluso la nuestra si, en caso de accidente, el cuerpo del animal impacta contra el nuestro.
¿Qué dicen la DGT y el Reglamento General de Circulación sobre viajar con perro en coche?
La normativa es bastante genérica. Lo que dice el Reglamento General de Circulación (artículo 18) es que «el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción». Y añade que «deberá cuidar especialmente de mantener la […] adecuada colocación de los objetos o animales transportados». Es decir: la ley no te dice qué sistema usar, pero sí que el perro no puede molestarte ni moverse libremente, y te pueden multar si no es así.
Por otro lado, la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial permite a los agentes inmovilizar el vehículo cuando la libertad de movimientos y el campo de visión del conductor se vean peligrosamente reducidos, por el número o la posición de los pasajeros o por la colocación de los objetos transportados.
¿Cuál es la forma más segura de llevar a tu perro en el coche?
La revista de la DGT publicó un interesante listado sobre la eficacia de los diferentes sistemas para viajar con perros, en concreto sobre los distintos sistemas de protección y sujeción. Esto es lo que dice:
- Perro suelto: el peor escenario posible es el perro tumbado sobre el asiento trasero, detrás del conductor. El animal saldría lanzado contra el reposacabezas del conductor si hubiera un accidente. Los dos sufrirían lesiones muy graves, incluso mortales.
- Arnés de un solo enganche: el arnés se engancha al cinturón de seguridad del coche. En caso de colisión, la hebilla del arnés se rompe. El perro choca contra el respaldo del asiento y provoca graves lesiones en la columna al conductor. El animal sufriría lesiones graves o mortales.
- Arnés con dos enganches: evita el desplazamiento hacia delante, por lo que no se transmite ninguna carga al conductor. Para evitar que el perro choque contra los asientos (con consecuencias muy graves), debe tener un sistema de unión corto.
- Transportín sujeto con el cinturón de seguridad: el transportín destroza los puntos de sujeción del cinturón y se rompe su parte superior. El animal sufre lesiones muy graves y los ocupantes del coche soportan cargas importantes.
- Transportín en el suelo del coche: los transportines pequeños encajan bien en el suelo, detrás de los asientos delanteros. Como tienen poco espacio, la energía del impacto se absorbe pronto y apenas se deforma el habitáculo del animal, que solo sufre lesiones leves.
- Transportín en el maletero: cuando el animal es más grande y el transportín también, se puede colocar en el maletero en posición transversal a la marcha. No se puede descartar que los ocupantes de las plazas traseras sufran lesiones.
- Rejilla divisoria: una rejilla colocada entre la cabina y el maletero permite al perro moverse libremente sin molestar al conductor, pero en caso de colisión, y según su posición en ese momento, puede sufrir lesiones muy graves. Lo mejor es combinar el transportín con la rejilla divisoria.
Recuerda enganchar siempre el sistema de sujeción a un arnés y nunca al collar, y no dejes nunca a tu perro solo dentro del coche, sobre todo con calor: puede sufrir un golpe de calor en pocos minutos.
Viajar con perro en tren, avión y transporte público
En tren (Renfe)
Desde hace años, en los trenes de Renfe pueden viajar perros pequeños (hasta 10 kg) dentro de un transportín. Y desde el 21 de julio de 2026, Renfe permite viajar con perros de hasta 40 kg en todos sus trenes (AVE, Avlo, Alvia, Euromed, Intercity, Avant y Media Distancia), en un coche preparado para ellos y con un número limitado de plazas por tren. Hay que pagar un suplemento (40 € en los trenes comerciales) y cumplir algunos requisitos: el perro debe tener al menos un año, llevar la cartilla o el pasaporte al día, ir con correa corta no extensible y bozal en la estación y al subir o bajar del tren, y quedan excluidos los perros potencialmente peligrosos y las hembras en celo. Las condiciones pueden cambiar, así que consulta siempre la información de Renfe para viajar con mascotas antes de comprar el billete.
En avión
La normativa para viajar con perro en avión es más difícil de resumir. Depende de cada compañía aérea y del país de origen y de destino. Como orientación, en cabina suelen admitirse perros pequeños que, junto con su transportín, no superen unos 8-10 kg; los más grandes viajan en bodega, con mayores riesgos y no siempre se admiten las razas braquicéfalas. En este post de SrPerro podéis encontrar un buen repaso a las normas y requisitos para viajar con vuestro perro en avión, aunque te recomiendo confirmarlas siempre con la aerolínea.
En metro, autobús y otros transportes públicos
Cada vez más ciudades permiten viajar con perros en el transporte público. En Barcelona, por ejemplo, los perros pueden ir en metro desde hace años, y en Madrid también, aunque con condiciones: normalmente fuera de las horas punta, con correa corta y, en algunos casos, con bozal. Esto exige que nosotros también «demos la talla»: perro tranquilo, sin molestar al resto de viajeros y recogiendo cualquier accidente. Consulta las normas del operador de tu ciudad antes de viajar.
Si viajas fuera de España
Para viajar con tu perro por la Unión Europea necesitas el pasaporte europeo para animales de compañía, que expide tu veterinario, el microchip y la vacuna de la rabia en vigor (puesta al menos 21 días antes del viaje si es la primera dosis). Algunos países piden además tratamientos antiparasitarios específicos. Fuera de la UE, los requisitos varían mucho: infórmate con meses de antelación. Si necesitas una clínica, aquí tienes nuestro directorio de veterinarios.
Cómo conseguir que tu perro se porte bien en el viaje
Aunque los perros son una especie con una gran capacidad de adaptación (en parte, fruto de la domesticación), algunos se adaptan mejor a los viajes que otros. Además, algunos destinos de vacaciones facilitan más la adaptación que otros.
Si vas a viajar con tu perro en coche, lo primordial es enseñarle a estar tranquilo.
En este artículo te explico qué hacer para que tu perro no ladre ni se ponga nervioso en el coche.
Por cierto, en trayectos largos es recomendable parar al menos cada dos horas, bajar del coche y dejar que el perro pasee unos minutos, beba agua y haga sus necesidades.
Si vais a viajar en avión o en tren, lo esencial es haber acostumbrado antes al perro al transportín. En el caso del avión, personalmente recomiendo consultar con el veterinario por si conviene recetarle algún fármaco que ayude a reducir la ansiedad del viaje. Nunca le des tranquilizantes por tu cuenta.
Cambios de hábitos y rutinas
Un viaje altera las rutinas familiares. Cuando uno está de vacaciones, no suele mantener los horarios ni las actividades del resto del año. Los perros notan los cambios de ambiente y de hábitos, y en algunos casos eso puede afectar a su comportamiento.
Viajar con perros miedosos
Viajar con un perro miedoso o inseguro puede ser complicado si el destino está lleno de estímulos (personas, objetos, sonidos, otros animales…) desconocidos para él. Algunos perros tienen miedo a prácticamente todo y, en esos casos, es difícil que se adapten a un entorno nuevo en pocos días o semanas, que suele ser el tiempo que duran las vacaciones.
En perros con miedo, un collar o difusor de feromonas puede ayudar a reducir algo la ansiedad del viaje y de la estancia, como complemento de otras medidas.
Perros con ansiedad por separación
Algunos perros están muy apegados a sus propietarios y sufren el llamado trastorno de ansiedad por separación. Otros, aunque no tengan hiperapego, también pueden sufrirlo. Consiste, fundamentalmente, en una ansiedad descontrolada cuando el perro se queda solo o separado de sus propietarios.
Si es el caso de tu perro, lamentablemente tengo que decirte que durante las vacaciones deberás armarte de paciencia, porque es muy complicado trabajar este tipo de problemas en ambientes nuevos y con poco margen de tiempo. Lo más recomendable es que intentes no dejarle solo y, si tienes que hacerlo, que sea por poco tiempo y con salidas progresivas: ¡no le dejes solo 5 horas seguidas el primer día en el hotel! Pregunta antes, además, si el alojamiento permite dejar al perro solo en la habitación: muchos no lo permiten.
Por otro lado, siempre puede ayudar crearle una zona segura donde se sienta protegido y cómodo.
Viajar con perros muy excitables
Si tienes un perro joven o muy excitable, es posible que un entorno nuevo dispare el descontrol y la excitación. El remedio es tener paciencia y ser comprensivo: la novedad siempre altera. Intenta aprovechar las vacaciones para dedicarle más tiempo y hacer con él actividades que le relajen: los paseos largos dejándole olfatear pueden ser, simplemente, una buena terapia para bajar la excitación.
Deja que tu perro explore el ambiente. Si no le dejamos explorar el nuevo entorno, la frustración y la excitación pueden aumentar.
En cualquier caso, para enseñarle autocontrol a un perro hay que aprovechar cada día para trabajar esa capacidad ante diferentes estímulos: como con los niños, educar a un perro es un trabajo de «hormiguita», pero una maravillosa inversión de futuro.
Qué meter en la maleta de tu perro
- Su comida habitual (un cambio brusco puede sentarle mal) y agua, con un bebedero plegable.
- Correa, arnés y una chapa con tu teléfono. Comprueba que los datos del microchip estén actualizados.
- Cartilla sanitaria o pasaporte, y el justificante del seguro de responsabilidad civil si lo tienes (obligatorio para los PPP y recomendable para todos: lo encontrarás en nuestro comparador de seguros para perros).
- Bolsas para recoger las heces, toallitas y una toalla.
- Su cama o manta, y algún juguete conocido.
- Botiquín básico y la medicación que tome, si es el caso.
- Bozal, si es obligatorio para tu perro o te lo pueden pedir en el transporte.
¿Viajar con perro siempre es lo mejor para el perro?
Soy de las que piensan que no hay que empeñarse en viajar siempre con nuestro perro. Algunas veces puede ser mejor dejarlo a cargo de un familiar, un amigo o un canguro. Si el destino no le va a permitir estar cómodo o seguro (va a hacer mucho calor o mucho frío, va a haber demasiada gente, demasiados perros, demasiado ruido, etc.), ¿por qué no pensar en dejarlo en casa?
A veces, querer viajar con tu perro a toda costa puede ser una equivocación.
Eso sí, siempre que nuestro perro no pueda acompañarnos, deberemos dejarlo en buenas manos. En este post te explico cómo elegir residencia canina o canguro y saber si tu perro va a estar bien cuidado.
Preguntas frecuentes
¿Sirve un bozal improvisado de cinta para viajar en metro o autobús?
No te lo recomendamos. Si el transporte exige bozal, lo mejor es uno de cesta de su talla: le permite jadear y beber, cosa que una cinta o un bozal de tela no hacen. Consulta antes las normas del operador y acostúmbralo al bozal en casa poco a poco, asociándolo a premios, para que el día del viaje no sea un drama.